Columna de opinión
La Costumbre del Poder: Jesús y Jenaro, el dúo dinámico
Gregorio Ortega Molina
* La respuesta está a la vista. Además de entregar sus cuotas en billetes, los narcos adquirirán la responsabilidad del control y apaciguamiento social, al que proteste o sostenga que sigue con hambre, le ocurrirá lo que sucedió en el galpón de san Fernando o en el rancho Izaguirre. Primero un toque, un estate quieto, antes de llegar a la solución definitiva: las fosas clandestinas
Gregorio Ortega Molina
Jesús y Jenaro, el par de Jotas, lograron inducir un buen nivel del supuesto éxito del proyecto de Andrés Manuel López Obrador: regenerar y transformar a México. El resultado está entre los gobernados, confrontados entre ellos mismos y los que desechan su propio pasado, felices de degradarse. Desconocen lo que rechazaron, pero disfrutaron.
Desconozco cuál de los dos descubrió el verdadero talento de la señorita Elizabeth García Vilchis. Mejor conocida como señorita Vilchis: mantener embobado al presidente de la República, quien fue el espectador que más se solazó mientras duró el show, el engaño. Hicieron que ella cargara con las metidas de pata de su santo patrono, con una figura más mexicana que la de Evita Muñoz, Chachita.
Es momento de que los mexicanos fieles a la 4T reconozcan su adeudo con Ramírez Cuevas y Villamil, quienes les endulzaron el oído para desposeerlos de su auténtico patrimonio: las garantías constitucionales, el sector salud, el crecimiento económico, la educación, el empleo, la capacidad de discernir para decir sí o no. A cambio los beneficiaron con las tarjetas del bienestar, y más pronto que tarde los dotarán de sus libretas de racionamiento, base social de la república bolivariana.
Serán los adultos mayores los que más lo resientan, pues si con las tarjetas del bienestar disponen del efectivo en los cajeros automáticos y desaparecieron las largas y molestas filas, lo que no ocurrirá con las libretas de racionamiento, que controlarán desde tu alimento hasta lo que descomes, el cuándo y el cómo.
Considero que nuestros iluminados gobernantes hacen mal las cuentas, pues si Cuba, con 10 millones de habitantes, y Venezuela con 18, han sido más o menos controlables, cómo lo harán aquí que suman 130 millones de mexicanos inquietos y, muy pronto, hambrientos.
La respuesta está a la vista. Además de entregar sus cuotas en billetes, los narcos adquirirán la responsabilidad del control y apaciguamiento social, al que proteste o sostenga que sigue con hambre, le ocurrirá lo que sucedió en el galpón de san Fernando o en el rancho Izaguirre. Primero un toque, un estate quieto, antes de llegar a la solución definitiva: las fosas clandestinas.
Me pregunto si Jesús y Jenaro se detuvieron a meditar en las consecuencias de haberse puesto al servicio del santo patrono de Palenque.
@OrtegaGregorio
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