* En lenguaje coloquial podríamos afirmar: no que no tronabas pistolita. Lo cierto es que la vesania que caracteriza a los integrantes de esta variopinta sociedad, es capaz de asumir todos los costos sin ver que resbala por el precipicio. Es momento de preguntarnos si los narcos enseñan a los administradores públicos cómo conducirse, o a la inversa. Los esquemas de explotación a la sociedad son similares
Gregorio Ortega Molina
En algún momento de 2018, durante una comida para celebrar a Carlos y Magdalena Ferreyra, conviví con unos primos de la señora Beatriz Gutiérrez Müller. En ese momento se mostraron orondos del parentesco, y seguros de que esta República tendría un futuro promisorio.
Sé que ese par están desengañados de la distancia que se estableció entre la oferta para hacerse con el poder, y la realidad de un gobierno que cumplió a cabalidad con su mantra de primero los pobres, pues son los primeros que se llevó por delante, están más fregados que antes de que la 4T accediera a la presidencia de la República, al menos por cuatro o cinco lustros. Lo podremos constatar.
Han desarrollado un esquema de recaudación de fondos para la causa, como diría Pío López Obrador, que ni los magos de la extorsión actual o de la estafa maestra de ayer. Es momento de preguntarnos si los narcos enseñan a los administradores públicos cómo conducirse, o a la inversa. Los esquemas de explotación a la sociedad son similares.
No deseo equivocarme ni crear una información falsa, mejor comparto lo que los medios escritos denunciaron entre el 26 y 27 de marzo últimos.
“Entre enero y abril de 2021, Rodrigo Gutiérrez Mueller, hermano mayor de Beatriz Gutiérrez Mueller, esposa del expresidente Andrés Manuel López Obrador, registró junto con otros socios un par de empresas dedicadas a los servicios financieros y a las transferencias de dinero llamadas Envíos del Bienestar SA de CV, y Pagos del Bienestar SA de CV.
“Entre los socios de las razones sociales, una registrada en la Ciudad de México y otra en Jalisco, se nombran dos personas de origen extranjero, de acuerdo con documentos del Registro Público de Comercio consultados: Carlos Alberto Grijalva y Brian Ronald Cleland.
“Los nombres de los accionistas extranjeros coinciden con los de unos acusados por lavado de dinero en Estados Unidos: Carlos A. Grijalva y Brian R. Cleland. Están a la espera de una sentencia, luego de aceptar su responsabilidad en el blanqueo de más de 46 millones de dólares.
“La acusación, aparentemente, no está vinculada con las empresas mexicanas.
De acuerdo con la documentación del Departamento de Justicia de Estados Unidos, Grijalva y Cleland simulaban la venta de mascarillas y otros equipos de protección personal contra la COVID-19.
“Fue en agosto de 2023 cuando el gobierno estadounidense acusó a tres ciudadanos californianos: Bruce Jin, Carlos A. Grijalva, ambos de 60 años de edad, y Brian R. Cleland, de 72 años, de ser responsables de una millonaria operación de lavado de dinero de recursos que habían sido extraídos de manera fraudulenta de fondos estatales de compensación por desempleo, y otros fondos públicos”.
En lenguaje coloquial podríamos afirmar: no que no tronabas pistolita. Lo cierto es que la vesania que caracteriza a los integrantes de esta variopinta sociedad, es capaz de asumir todos los costos sin ver que resbala por el precipicio.
@OrtegaGregorio