Por Arturo Sandoval
“El único lugar donde el éxito viene antes que el trabajo es en el diccionario”. Vidal Sassoon.
Como uno de los 20 ó 30 millones de seleccionadores que tiene la selección mexicana hoy, puedo ver una portería sin portero confiable en este momento. Hace unos meses, para mí el mejor portero mexicano era el Tala Rangel. Hace año y medio mi favorito era Luis Ángel Malagón. Pero nunca fue Memo Ochoa; quizás Ochoa debió ser titular en mundial de Brasil. Era su mejor momento y el Conejo Pérez ya no llegaba a los balones, como se ve en dos goles que recibe en ese mundial. Si cronometra cada acción del Conejo en ese mundial, verá las pruebas. Así se puede escanear los últimos 600 goles que ha recibido Memo Ochos y obtendré respuestas. Así se le fueron dos goles al Conejo Pérez en este mundial. Igual pasa con Olaf Heredia en el mundial de México 86, quién por su excelente momento en Pumas para mí era mejor que Pablo Larios.
Vi dentro del Azteca los 3 partidos de la selección de 1986. No recuerdo si fue contra Paraguay o Bélgica donde Larios sale al cortar un centro al filo del área grande, despeja con la mano, no con el puño; lo hace al centro y de ahí se deriva un gol. Creo que Larios nunca fue el mejor portero, pese a la opinión de un porterazo como Jorge Campos, quién es cinco veces mejor que Guillermo Ochoa y tres veces mejor que Larios.
En uno de los últimos partidos de Guillermo Ochoa en Europa, regala dos goles: en uno se entrega en una salida, se agacha y le bombean el balón. En el segundo, el tiro va directo a él, en su primer poste. Se le va por en medio de las piernas, sin la velocidad para cerrarlas a tiempo. Es un Ochoa viejo, si llegar a tiempo desde hace doce años, sin nivel mundialista. Claro, sin calidad moral para reconocer su estado obsoleto. Viejos que no son viejos a los 40 años hoy: Messi, Cristiano Ronaldo, Keylor Nava y ya. Son tocados por los dioses.
El Vasco Aguirre, es especialista en darse balazos en el pie. Si llama a Ochoa pierde, si lo pone en un partido, el fracaso es asegurado; a menos que no le lleguen balones a Ochoa. Como publicista, me pregunto si Copel lleva alguna metodología para medir si las ventas aumentan cuando Ochoa es su emblema en los anuncios. Lo dudo, sólo veríamos la chifladera en los estadios cuando Memo Ochoa sale en un partido de la selección.
Decir triste es poco, sobre la lesión de Luis Ángel Malagón en un partido en el torneo de Estados Unidos. Él debió estar entre los tres porteros para este mundial. No de titular, ni siquiera el Tala Rangel, porque el mejor momento lo vive un porterazo de Cruz Azul: Andrés Gudiño.
Tercer portero o segundo, hay varios apellidos: Sebastián Jurado, Acevedo, Sánchez, Moreno. Pocos errores. Excelentes actuaciones.
A Sebastián Jurado, cuando jugó en Veracruz, era lo mejor de lo mejor. En Cruz Azul, le pega muchísimo psicológicamente una goleada de 7-0, aumenta por redes sociales de anti Cruz Azul. Como si la defensa de su equipo hubiese sido muy buena para llevar culpa él solo y la delantera no pudo anotar un gol. Pero se levanta y, hoy es el excelente portero, digno de ser llamado a la selección. Vaya, hay que saber si es bueno en la selección.
Algo le pasó a Sebastián Jurado, hoy le pasa en su bajo de juego a Luis Ángel Malagón. Peor para él con esta inoportuna lesión.
Pero, al menos sin experiencia suficiente en selección o nada, hay porteros para tomarse en cuenta.
Luis Ángel Malagón se recuperará. Lo hace siempre desde niño con infancia con muchas carencias que a él le fortalecen el carácter. No es texto de superación personal, es ver que Luis Ángel Malagón es un ser humano que es más de cómo lo vemos en la portería o en los medios. Él será mucho más en su futuro en el Fút bol o en otras actividades. Difícilmente no será lo contrario.
EL CHAYOTE SE MUEVE
La lesión de Malagón, le mata el gallo a su matraquero de ESPN Álvaro Morales, “Mi vida por un pedazo de pastel”. Lo dudamos ¿hubo quizás chayote de por medio?.. quizás.
Muchos comentaristas hablan de que Guillermo Ochoa de estar convocado a la selección. Incluso Hugo Sánchez ¿De verdad, no están maiceados?… Sabe Dios. Peor, reitero, en mi opinión, todos los porteros convocados a mundiales de la selección mexicana, han sido y son mejores que Guillermo Ochoa. Las relaciones, el glamur, influyen, pero los números son lo más importante para las empresas y, Memo no factura.
Hugo González. Porterazo del Toluca, con edad de 35 años, quizás con cosquillas para ser llamado, pero con actualidad excelente. Luis González, 33 años, porterazo en su equipo, sin probar selección, pero tomar en cuenta por su calidad.
La mayoría de delanteros o que no son porteros, 35 ó 36 años de edad. Marcan edad de retiro. En porteros, la edad o longevidad futbolística es mayor en tres o seis años. Debido al menor desgate de rodillas y otros miembros del cuerpo.
NOTA: en mis columnas menciono varias veces; mientras Javier Aguirre esté al frente de la selección mexicana, el fracaso es del 99%. Mi vacuna o pretexto: cola entre las patas, comer mis palabras o mil disculpas, será el 05%. Pero, sinceramente, deseo equivocarme.



