NEMESIS
Fernando Meraz Mejorado
Al conmemorar el 475 Aniversario de la fundación de la Real y Pontificia Universidad, que después devino, en Universidad y posteriormente en Nacional Autónoma de México se reafirma que ningún régimen se ha atrevido a doblegarla del todo. Cuando el poder intenta subordinarla, la institución resiste y la nación lo percibe como amenaza a la libertad. Hoy, en un clima de polarización, su independencia es la línea divisoria entre democracia y sometimiento. Es una prueba de fuego para el Alma Mater Nacional.
*
La UNAM es la institución pública más confiable y reconocida de México. El gobierno la honra — con su inscripción en el Muro de Honor del palacio de San Lázaro, en sesiones solemnes— porque su respaldo simbólico es indispensable. Pero también es el espacio de libertad crítica más incómodo: allí se piensa, se debate y se cuestiona sin permiso. La relación es ambigua: el poder necesita su prestigio; la Universidad resguarda su autonomía.
*
La Universidad es la memoria que no se calla y la esperanza que no se rinde. Su celebración nos recuerda que una nación sin pensamiento libre es, en esencia, huérfana. No es propiedad de los gobernantes: es el bien común más sagrado de México, un legado que se recibe para engrandecer y defender, jamás para apropiar ni callar.–oOo–