Andrés Manuel López Obrador reapareció públicamente desde su finca en Palenque, Chiapas, donde rechazó mantener el control de la política nacional o intervenir en las decisiones del gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum.
Durante una grabación de 82 minutos, difundida con motivo de la presentación de su nuevo libro, Pueblo, publicado por Planeta, afirmó que decidió apartarse de la actividad política tras dejar la Presidencia el 30 de septiembre de 2024.
“Decidí cortar de tajo porque no quise ser cacique, ni caudillo, ni jefe máximo, ni poder detrás del trono”, afirmó.
La aparición ocurrió dos años después de que entregó la Presidencia a Sheinbaum y durante el arranque formal del proceso electoral de 2027, en el que estarán en disputa, entre otros cargos, 17 gubernaturas.
“Me ha ido bien, me siento muy contento, aquí en La Chingada, Palenque”, expresó al inicio del mensaje. También reiteró: “estoy jubilado de la política, después de casi 50 años de luchar por la justicia y la democracia”.
López Obrador dedicó parte de su intervención a defender decisiones de su Administración, como el aumento al salario mínimo, la universalización de las pensiones para adultos mayores, las becas para jóvenes, la cancelación del aeropuerto de Texcoco y la venta del avión presidencial. Además, mencionó las cifras de reducción de la pobreza registradas durante su sexenio.
“Todo esto ha continuado con la presidenta, y lo ha mejorado”, señaló.
El expresidente dedicó Pueblo a Claudia Sheinbaum y reveló que inicialmente había considerado titular la obra Gloria. “Le puse Pueblo, porque hasta el término les enoja… y se lo dedico a Claudia Sheinbaum Pardo, nuestra presidenta y gran orgullo, ejemplo de trabajo, honestidad, rectitud yu lealtad al pueblo”, declaró.
También elogió a su sucesora: “es extraordinaria, la mejor presidenta del mundo”.
En su exposición, López Obrador recorrió episodios de la historia mexicana relacionados con la Independencia, la Reforma y la Revolución, además de acontecimientos políticos de las últimas décadas. Reiteró sus críticas al neoliberalismo, al que denominó “neo Porfirismo”, y señaló a expresidentes que gobernaron México durante ese periodo.
En particular, criticó a Vicente Fox y Felipe Calderón. También aseguró que Ernesto Zedillo y Bill Clinton pactaron la entrega de la Presidencia del PRI al PAN en 2000, como parte de las circunstancias relacionadas con el préstamo otorgado durante la crisis económica de 1995.
El exmandatario cuestionó el funcionamiento actual de los medios de comunicación y las redes sociales, al señalar que existen intereses económicos detrás de plataformas y medios.
“Mucho ojo, primos hermanos: están enojados, no se les pasa el coraje, porque se sentían dueños de México, se robaban todo y al pueblo le daban migajas. Están muy enojados, porque eso cambió, se empoderó al pueblo; hablaban de que vivíamos en una democracia, ¿cuál democracia?, lo que había era una oligarquía. Y esos potentados, y también los extranjeros, dominan los medios de comunicación, que no son de comunicación, sino de manipulación”, comentó.
López Obrador afirmó que las plataformas digitales están en manos de grupos con capacidad para utilizar algoritmos y granjas de bots. En ese contexto, volvió a criticar a los periodistas Carlos Loret, Joaquín López Dóriga, Ciro Gómez Leyva, Azucena Uresti y Carmen Aristegui.
Sobre esta última expresó: “Aristegui engañó mucho tiempo, pero se quitó la careta y hoy es una vocera de la derecha, que no es derecha o ultraderecha, es neofascismo, porque hacen lo que hizo Hitler, y Goebbels, su jefe de propaganda: repetir mentiras y calumnias”.
Durante los 82 minutos de su intervención, López Obrador no abordó el Caso Sinaloa, las acusaciones contra Rubén Rocha Moya y otros integrantes de Morena, ni los señalamientos contra su hijo Andy López Beltrán.
La presentación de Pueblo constituyó una nueva aparición pública del expresidente después de su retiro en Palenque. Previamente había reaparecido para presentar Grandeza, pronunciarse contra la invasión a Venezuela y enviar una carta al presidente Donald Trump, en la que cuestionó las intenciones de agencias estadounidenses.
Al final del mensaje, habló de su vida familiar y rechazó versiones sobre problemas de salud. “Estoy aquí, voy a veces a ver a Beatriz (Gutiérrez Müller, su esposa), a Jesús, a mis otros hijos. Estoy muy bien… decían que ya me hebía petateado y que me iban a llevar a Palacio Nacional a velarme, pero no, estoy bien gracias al creador, a la ciencia, a la vida y a la suerte”.