Pablo Gato
Cuando vi esta escena de la película “El planeta de los simios” se me quedo grabada. Es la protagonizada por el actor estadounidense Charlton Heston, en 1968.
El astronauta George Taylor (Heston) camina por un planeta desolado sin saber realmente donde está. De pronto se encuentra con un trozo de la icónica Estatua de la Libertad semienterrada en una playa. Es entonces cuando se da cuenta de que ese planeta destruido y en control de simios es la Tierra. Su Tierra.
Frustrado y enfurecido, se postra en el suelo y grita: “¡Maniacos! ¡La habéis destrozado, volado por los aires! ¡Malditos! ¡Malditos…iros al infierno!”.
Entendió que hubo una guerra nuclear que destrozo la Tierra y maldice a los políticos que provocaron el Armagedón.
Esta escena que se me quedo grabada en su momento es más actual que nunca.

Ya en el conflicto Ucrania-OTAN contra Rusia el mundo estuvo cerca de una guerra nuclear. Y parece que no tuvimos suficiente. Ahora hay otra guerra en Irán que potencialmente nos pone otra vez cerca de una guerra nuclear.
El motivo es que si Israel ve que podría perderla y se considera amenazado por las constantes andanadas de misiles iraníes no es impensable que use armas nucleares. Tiene alrededor de 300.
Sin embargo, Irán tiene aliados poderosos como Rusia que dudo mucho permitiría un ataque semejante sin que haya consecuencias. Eso sin tener en cuenta con que Irán podría fabricar rápidamente sus propias armas nucleares y si las usa contra Israel ya estaríamos en una Tercera Guerra Mundial.
Y como dijo Einstein, no sé cómo será la Tercera Guerra Mundial, pero si se cómo será la Cuarta: a pedradas porque no quedara nada más en el mundo.
La escena de Charlton Heston es desgraciadamente posible.