El país no necesita ni un plan A ni un plan B, de una Reforma Electoral que sólo busca preservar intereses de poder político. México necesita fortalecer sus cadenas productivas dotándolas de infraestructura y favoreciendo la inversión en tecnología para aprovechar el alto valor del intercambio comercial de Estados Unidos con México, que según reportes del Departamento de Comercio de E.U., alcanzó 16.6 por ciento.
México necesita atraer inversión y la certeza jurídica es una condición sine qua non, no una Ministra del Pueblo con un sesgo ideológico adverso a la inversión, que pelea por revisar sentencias firmes con el supuesto de someter a revisión sentencias fraudulentas, poniendo en alerta a empresarios e inversionistas nacionales y extranjeros, ante el temor de que ella asuma la presidencia de la Suprema Corte en 2027.
México no necesita una Reforma Electoral, el país requiere que la política y la regulación se modernicen para consolidar un mercado estructurado para tokenizar activos, un mercado que podría valer miles de millones de dólares.
Según firmas especializadas, este mercado podría llegar a valer en todo el mundo, unos 16 billones de dólares para 2030, potenciando en México no sólo el sector inmobiliario, los Fintech y otros negocios, que ahora tienen activos bajo este esquema por 400 millones de dólares en el país.
En el “Reporte sobre las Economías Regionales”, elaborado por el Banco de México, las empresas en todo el país señalaron que un elemento común de impulso son las inversiones realizadas en procesos de automatización que requieren el uso de herramientas de inteligencia artificial, lo que les permitió reducir costos de producción. No obstante, lo anterior, reportaron que entre los factores que limitaron la actividad manufacturera en todo el país se encuentran las afectaciones por la inseguridad, las cuales ocasionaron disrupciones en el traslado de productos terminados e insumos.
Asimismo, según directivos empresariales de la región centro norte, la industria electrónica experimenta un aumento de las exportaciones a Estados Unido de equipos de telecomunicaciones y sistemas de control para centros de datos y a proyectos vinculados con la inteligencia artificial en Estados Unidos. En el sector automotriz subrayaron el impulso que generará el lanzamiento de nuevas líneas de vehículos eléctricos y SUVs.
En el mismo sentido, directivos de la región centro esperan que la Copa Mundial de la FIFA 2026 estimule las ventas en restaurantes, hoteles y establecimientos de artículos deportivos. Añadieron que este evento también favorecerá la ejecución de proyectos de movilidad masiva, la mejora de vialidades y la remodelación y mantenimiento de hoteles y comercios.
Las expectativas registradas en el Reporte ahora son cifras reales pues México acumuló 872 mil millones de dólares de comercio bilateral con Estados Unidos. Lo que se confirma también con las cifras de enero de 2026, dadas a conocer por el Departamento de Comercio, que indican que Estados Unidos demandó productos a México por 42 mil 517.7 millones de dólares, lo que representa 16.32 por ciento de las importaciones totales estadounidenses, superior al 13.1 por ciento de enero de 2025.
A pocos días de que comiencen formalmente las mesas de negociación para la revisión del T-MEC , las expectativas de las empresas se han visto favorecidas por factores como la Copa Mundial de Futbol FIFA 2026, la guerra comercial con China, cadenas regionales de suministro, la relocalización acompañada de nuevas inversiones, la cercanía geográfica y la integración logística. Aquí destacan las cadenas productivas integradas para el surtimiento de equipos de telecomunicaciones, sistemas de control para centros de datos y equipo de inteligencia artificial, manufactura avanzada, sector automotriz, bienes intermedios, equipo eléctrico, maquinaria y alimentos.
En este escenario, para los empresarios es prioritario preservar la estabilidad institucional, seguridad, Estado de Derecho, impulsar el crecimiento económico, empleo y generar condiciones para la atracción de inversiones. No una Reforma Electoral.
En el contexto del crecimiento sostenido de las exportaciones de México hacia Estados Unidos, especialmente en el sector electrónico y de computación, surge una oportunidad única para que el país redefina su futuro. Según los empresarios, lo que México necesita no es solo mantener la inercia exportadora, sino transformar su potencial tecnológico en un motor de competitividad.
Es hora de que el gobierno dé prioridad a la infraestructura tecnológica: impulsar centros de datos, fortalecer la ciberseguridad, y fomentar el desarrollo de la inteligencia artificial. En este momento de auge, México no puede quedarse atrás: solo mediante una visión clara y estratégica en tecnología, lograremos que México se convierta en un referente global en la nueva economía digital.



