Pablo Gato
Es inaudito que en un país como EEUU ahora la gente tenga miedo a hablar.
Como reportero vi eso muy a menudo en países sacudidos por conflictos civiles.
Miedo a opinar, miedo a decir algo que pudiera interpretarse por el poder como una crítica molesta e inaceptable, miedo a dar una entrevista por las posibles consecuencias.
Incluso una persona se acercó secretamente a mí con una nota porque no se atrevía a hablar en la calle conmigo. Tenía miedo a una venganza por pate de su gobierno.
Pavor de que alguien lo viera acercándose a mí.
¿Nos hemos convertido en eso aquí, en los EEUU?
¿El país donde históricamente la libertad de expresión siempre ha sido un valor fundamental de esta nación?
Afortunadamente ya hemos llegado a un millón cuatrocientas cuarenta mil ochocientas cincuenta y cinco visitas a esta comunidad en los últimos días. ¡Un hito! Y hay que agradecérselo a todos los que participan.
La inmensa mayoría ven las historias pero no opinan, no intervienen. Hay un grupo de personas que si son muy activos y comentan mucho todo lo relacionado a los temas que tratamos. Gracias a todos, los que participan directamente y los que no.
La mayoría de las publicaciones en esta página son políticas y por supuesto como Tremp domina la conversación, muchas entradas tienen que ver con él.
No es un secreto que muchos no se atreven a decir nada crítico de la Administración por miedo a represalias. El mismo ha dicho que tomaría represalias contra sus oponentes y lo ha hecho incluida la prensa, así que ese temor es lógico
Difícilmente, por ejemplo, un trabajador del gobierno dirá algo negativo de el en este foro. No imposible, pero difícil. Y no solo funcionarios, sino que otros no querrán ser identificados ni como críticos ni como partidarios de Tremp porque el ambiente político está muy caldeado. Muchos han dicho que vivimos la peor división social desde la guerra civil.
Y, por lo tanto, las entradas de esta página ya han llegado a casi un millón y medio pero pocos participan en relación a los que ven las notas. No me cabe la menor duda que en muchos casos es por miedo a hablar.
Que triste que en un país como los Estados Unidos ahora tengamos miedo a hablar, a expresar libremente nuestra opinión.
El miedo es una reacción natural de protección.
Si hemos perdido la posibilidad de expresar nuestra opinión sin miedo a represalias, EEUU está en serios problemas.




