No Pasa Nada
Por: Jesús Solano Lira
Vaya, vaya, vaya que la situación en Morena no es la mejor que presuma su dirigente nacional, Luisa María Alcalde Luján, que ha quedado marginada y debilitada por su tibieza para abordar, contener y resolver la grave crisis de división que se vive en ese partido.
No llevamos ni 15 días del 2026, y militantes y simpatizantes de Morena mantienen su presión, y exigen a la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación TEPJF), que resuelva este miércoles si deben o no renovarse los 32 Comités Ejecutivos Estatales, porque legalmente sus funciones de tres años terminaron en septiembre de 2025.
Seguramente los dirigentes estatales ya probaron y bien de las mieles de las prerrogativas, que son bastante generosas para Morena, como partido hegemónico en la mayor parte del país. Y diría mi abuelita desde que probé lo bueno, ni lo regular me gusta.
Y ahí le va el dato, para que se dé una idea del porqué los liderazgos de Morena no sueltan el hueso y pretenden quedarse hasta las elecciones intermedias de 2027.
Tan sólo en el Estado de México, ese partido tendrá un financiamiento público por 360 millones 615 mil 819 pesos en 2026, es decir, el 34.07 por ciento del total de prerrogativas destinadas a fuerzas políticas.
Los militantes y simpatizantes del Movimiento de Regeneración Nacional, en una carta pública dirigida a la Sala Superior del TEPJF, acusaron a la líder del partido, Luisa María Alcalde Luján, de retrasar la expedición de la convocatoria respectiva desde hace casi 5 meses.
Además denuncian omisión, uno de los sellos de Morena, para alargar o declarar improcedentes los juicios de Protección de Derechos Políticos del Ciudadano (JDCs) que interpusieron ante la Sala Superior, con el objeto de exigir respeto indeclinable al Estatuto y ordene la renovación de los comités ejecutivos estatales, ya que concluyeron los tres años para los que fueron electos.
El tema ya está agendado para ser analizado este miércoles en la Sala Superior del Tribunal Electoral, que tendrá una papa caliente en las manos, y la resolución que tome, sentará un precedente, ya que los inconformes han sentenciado que hoy se verá de qué lado están los magistrados; sí del lado de la militancia o de las cúpulas partidarias.
Y con los antecedentes de su dirigencia nacional y la subordinación del TEPJF a los designios de Morena, los quejosos ya pronostican una resolución adversa.
Para ellos, el asunto está en manos del Magistrado Gilberto de Guzmán Bátiz, recientemente nombrado Presidente de esa Sala, peroooo con firmes sospechas de que Bátiz seguirá línea y consigna de la dirigencia de Morena, como forma de pago de factura, por llegar al cargo.
De darse el caso, quedará claro una vez más que la independencia y objetividad del Tribunal Electoral es un mito, y seguirá actuando a modo y subordinado a intereses ajenos a los del Estado de Derecho, como en los viejos tiempos.
Bien lo advirtió en diciembre pasado Ricardo Monreal Ávila, presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, al subrayar que la división, es el enemigo de los partidos de izquierda en América Latina, y en México no ha sido la excepción, aunque para su dirigencia No Pasa Nada, todo es bien bonito, y son una bonita familia.




