Un caso de resonancia es el de la Universidad de Sinaloa (UAS), por su tradicional efervescencia. Su comunidad estudiantil es de 125 mil individuos, de los cuales más de 30 mil son trabajadores.
Redacción NoticiasMX.- Un severo malestar en la plantilla laboral y académica de algunas universidades públicas estatales se incuba en las últimas horas, que posee potencialidades mayúsculas por las luchas cívicas regionales en que han tenido incidencia en las últimas décadas estos centros de enseñanza superior.
El caso de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), ilustra perfectamente lo que significa una institución que en su momento, en la década de los ochentas, desafió el poder del cacicazgo estatista del PRI en su etapa de esplendor, materializado en la figura de Antonio Toledo Corro, secretario de la Reforma Agraria de José López Portillo y hecho gobernador por la gracia del compadrazgo y la complicidad en los negocios vinculados al latifundio y a las relaciones con las “fuerzas oscuras” de la economía.
La UAS retó en los ochentas a Toledo Corro y a punto estuvo de “tumbarlo”, gracias a su capacidad de movilización y de unidad en torno a un ideal.
Tuvo que recular en sus pretensiones aquel mandatario intransigente, de reducirle su esfera de cobertura a nivel bachillerato y de disminuir su incidencia en la educación pública de Sinaloa.
Salió a la calle y en protesta, impartió clases a sus alumnos en los camellones de los bulevares y avenidas prinicipales de Culiacán y Mazatlán, como forma de protestar ante la opinión pública nacional e internacional por aquella forma de abuso contra su autonomía, historia y dignidad.
Tuvo que mediar un Jesús Reyes Heroles, secretario de Gobernación en los inicios del conflicto y años después, al no resolverse plenamente, en su calidad de secretario de Educación Pública, para reconocerle su derecho de existir a la UAS y de seguir siendo esa genuina alternativa de formación cívica, cultural y científica, al alcance de todos los estratos de la población.
Hoy se anuncia que no tiene de nuevo ni para pagar sus quincenas a sus trabajadores, desde el pasado día 15 de enero. Y que esto es porducto de que la federación ha incumplido con el depósito del recurso.
Lo más sagrado para un trabajador o jefe de familia: el sustento.
Ya en dicembre pasado se corrió el riesgo de no pagar aguinaldos. Tuvo la administración universitaria que recurrir a una soolicitud de préstamo al Gobierno del Estado; sólo así se pudo salvar el gran pendiente y los trabajadores y acdémicos de esa centenaria pudieran llevar a la mesa de sus hogares algo qué compartir en nochebuena y nochevieja con sus familiares.
El rector de la UAS, Juan Eulogio Guerra Liera, declaró la mañana de este lunes, que aún no se han podido pagar los sueldos de trabajadores y académicos a pesar de haberse aprobado los recursos presupuestales correspondientes, toda vez que el Gobierno Federal no ha depositado los recursos correspondientes a la primera quincena de Enero y que de no recibirlos mañana a temprana ahora, tampoco se podrán pagar el día de mañana.
Por lo que están previendo estrategias de manifestación cívica que incida en el desarrollo cotidiano del estado de Sinaloa.
Una verdadera bomba, no sólo para el Gobierno de Sinaloa, sino para el Gobierno Federal. No conoce aún el gobierno de la 4 T lo que significa la presión del colapso de una rura troncal como la carretera México 15 a la altura de Sinaloa, o de un puerto como Mazatlán o Topolobampo; o una de las 6 grandes presas de la entidad.
Eso es rascarle los …”bigotes” al tigre; mucho riesgo corre el país si el Gobierno Federal no toma conciencia de lo que está incubando.
El “despertar del México bronco” -dijo Reyes Heroles en su célebra obra-, lo puede conocer pronto la 4 T, si no atiende este reclamo.
hch