- 61% de la Generación Z utiliza herramientas de IA para asistencia en general y en su estudio diario, una brecha de 11 puntos respecto a los millennials.
- El acompañamiento educativo temprano es clave: desarrollar pensamiento crítico permite evaluar información, reconocer límites éticos y fortalecer la autonomía.
Ciudad de México, a 25 de febrero de 2026. Una madre observa a su hijo de 15 años terminar un ensayo en minutos. Hace una pregunta a su teléfono, lee la respuesta, teclea un poco más y listo. Ella recuerda horas en bibliotecas, fichas bibliográficas, borradores a mano. “¿Realmente está aprendiendo algo?”, se pregunta con preocupación. Esa inquietud no es exclusiva: miles de padres de familia enfrentan hoy la misma disyuntiva ante una realidad innegable: sus hijos interactúan con la inteligencia artificial de forma natural, casi instintiva, mientras que para los adultos sigue siendo territorio desconocido o incluso amenazante.
La diferencia es profunda y va más allá de la destreza técnica. Para los jóvenes actuales, la IA no es una herramienta novedosa sino parte orgánica de su entorno cotidiano. La utilizan para resolver dudas, crear contenido, tomar decisiones e incluso buscar apoyo emocional. Datos recientes muestran que el 10% de jóvenes estadounidenses recurren a la inteligencia artificial para obtener consuelo emocional, mientras que en México, más del 52% utiliza activamente asistentes de IA, lo que posiciona al país entre los tres primeros lugares en adopción tecnológica a nivel global. Esta brecha generacional digital no se resolverá intentando que los jóvenes renuncien a estas tecnologías, sino ayudándoles a desarrollar las habilidades necesarias para usarlas con criterio.
“Los padres de familia enfrentan una disyuntiva compleja: sus hijos crecen en un ecosistema digital donde la inteligencia artificial es omnipresente, pero eso no significa que deban enfrentarlo solos”, explica Abismael Reséndiz, Director Nacional de Prepa Tecmilenio. “Nuestro rol como institución educativa es formar jóvenes que sepan usar la tecnología, mientras desarrollan el pensamiento crítico necesario para cuestionarla, evaluarla y utilizarla responsablemente. Esa es la verdadera protección en la era digital”.
El pensamiento crítico se ha convertido en la habilidad más importante del siglo XXI. No basta con saber hacer preguntas a un chatbot o generar contenido con un par de clics. Los estudiantes necesitan aprender a evaluar la calidad de la información que reciben, identificar sesgos algorítmicos, reconocer cuándo están siendo manipulados y, sobre todo, mantener su autonomía intelectual. Investigaciones recientes confirman que el uso adecuado de la IA puede desarrollar el pensamiento crítico de manera eficaz, especialmente cuando se fomenta el análisis reflexivo de las respuestas generadas.
El riesgo real no está en la tecnología misma, sino en la dependencia tecnológica acrítica. Cuando los jóvenes aceptan respuestas sin cuestionarlas, copian contenido sin comprenderlo o delegan toda su capacidad de razonamiento a un algoritmo, su desarrollo cognitivo se ve comprometido. Estudios sobre el impacto de la IA en estudiantes de secundaria y preparatoria advierten que el uso excesivo sin acompañamiento puede disminuir la motivación para adquirir conocimientos de manera independiente.
Aquí es donde las instituciones educativas cobran un papel fundamental. En Tecmilenio, la formación desde la preparatoria integra el uso responsable de la inteligencia artificial como parte del modelo educativo, siempre con enfoque en el desarrollo humano y el bienestar integral. Esto implica diseñar actividades donde deban analizar las respuestas de la IA, detectar errores, confrontar información con múltiples fuentes y defender sus propias conclusiones con argumentos sólidos.
Asimismo, como institución educativa, se busca que los estudiantes aprendan a ser más productivos haciendo uso de la IA, aprovechando el tiempo optimizado para desarrollar otras competencias esenciales para su futuro, como la comunicación efectiva, la toma de decisiones, el liderazgo y el trabajo en equipo. Este enfoque se acompaña de una formación en el uso ético y responsable de la tecnología, de modo que los jóvenes no sólo aprendan a manejar la IA, sino a hacerlo con criterio, responsabilidad y sentido humano.
El rol de los padres en la era digital
Los padres de familia no necesitan convertirse en expertos en tecnología para acompañar a sus hijos. Lo que sí necesitan es mantener una comunicación abierta, mostrar curiosidad genuina por lo que sus hijos hacen en línea y, sobre todo, fomentar el diálogo crítico. Preguntas simples como “¿De dónde obtuviste esa información?”, “¿Qué otras fuentes consultaste?” o “¿Qué piensas tú sobre eso?” pueden marcar una diferencia significativa en el desarrollo del pensamiento crítico.
También es importante que los padres se actualicen. No con el objetivo de dominar cada aplicación o plataforma, sino para comprender el contexto en el que sus hijos toman decisiones. El 22% de millennials y Generación Z están aprendiendo activamente sobre inteligencia artificial, lo que hace patente que es una competencia cada vez más demandada en el mercado laboral.
El futuro laboral, académico y personal de los jóvenes estará inevitablemente entrelazado con la inteligencia artificial. Para 2030, se estima que la IA contribuirá con más de 15.7 billones de dólares a la economía mundial, al transformar industrias completas y crear empleos que hoy ni siquiera imaginamos. Los estudiantes que desarrollen pensamiento crítico, inteligencia emocional y capacidad de adaptación tendrán una ventaja competitiva invaluable.
En última instancia, la responsabilidad no recae únicamente en los jóvenes ni en las escuelas. Es una tarea compartida entre instituciones educativas, familias y la sociedad en su conjunto. Las preparatorias como Tecmilenio ofrecen programas diseñados específicamente para atender estas necesidades, ya que forman estudiantes preparados no sólo para usar tecnología, sino para liderar con ética y propósito.
La conversación está abierta. La pregunta para los padres de familia no es si sus hijos usarán inteligencia artificial, sino si estarán preparados para hacerlo con criterio, autonomía y responsabilidad. El acompañamiento informado es la respuesta.
Acerca de Prepa Tecmilenio
El modelo educativo de Prepa Tecmilenio cambia el paradigma de la educación preparatoria, porque está basado en un ecosistema de bienestar que permite que cada estudiante potencialice sus fortalezas personales y descubra su propósito de vida para conectarlos con sus habilidades innatas y desarrollar sus competencias, ayudándolos así a proyectarse como líderes con impacto social. Prepa Tecmilenio cuenta con cuatro principales diferenciadores: enfoque intercultural que permite generar relaciones de colaboración y respeto entre grupos culturales distintos; certificaciones profesionales que ayudarán a los jóvenes a estar mejor preparados en su vida profesional; programa de mentoría apreciativa, cuya finalidad es guiar y brindar acompañamiento a cada estudiante durante toda la preparatoria; y plan vocacional, orientado a que los jóvenes tomen la mejor decisión al elegir su carrera profesional basada en su propósito de vida y en su vocación.
En Prepa Tecmilenio, el estudiante desarrolla competencias académicas por medio de la resolución de problemáticas reales. Para conocer más sobre nuestro proyecto educativo, visita www.tecmilenio.mx









