El Partido del Trabajo (PT) no obtuvo ninguna de las 17 Coordinaciones Estatales de Defensa de la Transformación definidas por Morena rumbo a las gubernaturas de 2027.
En contraste, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) colocó perfiles propios o cercanos en Baja California Sur y Nayarit, influyó en Quintana Roo y mantiene una vía independiente en San Luis Potosí.
El PT fue el aliado que expresó mayor inconformidad durante el proceso. Sus diferencias con Morena se concentraron en la metodología de las encuestas, la falta de una mesa técnica conjunta y la designación de perfiles en estados donde también tenía aspirantes.
Reginaldo Sandoval, coordinador de los diputados del PT, acusó a Morena de no compartir las casas encuestadoras, los reactivos ni el diseño metodológico. “Nunca nos han pelado ni nos han invitado y tampoco conocemos el diseño metodológico y los reactivos, quién los hace. Nosotros estamos out y no nos había ocurrido”, dijo.
Sobre el peso electoral de su partido, añadió: “Cediendo sin conceder, que no nos da para ganar una gubernatura, pero sí nos da para hacer perder hasta siete, ocho, hasta 12”. El PT exigió mediciones conjuntas.
Morena ha sostenido que los perfiles aliados sí fueron medidos, que la encuesta que rige es la suya y que los resultados se presentaron a los aspirantes en mesas internas, sin entregar copias físicas ni electrónicas.
El desacuerdo se manifestó en distintos estados. En Zacatecas, el PT impulsaba a la senadora Geovanna Bañuelos, pero Morena designó a Verónica Díaz Robles, cercana a la familia Monreal. Bañuelos y Ulises Mejía se ausentaron del acto de presentación.
En Campeche, los petistas respaldaron a Gerardo “El Seso” Sánchez Sansores, sobrino de la gobernadora Layda Sansores, pero la coordinación quedó en Pablo Gutiérrez Lazarus. En Guerrero cuestionaron los tiempos y el resultado cuando Morena apostó por Beatriz Mojica. En Chihuahua desestimaron a Cruz Pérez Cuéllar al considerar que la decisión fue de Morena y no de la coalición.
Benjamín Robles, integrante de la dirigencia nacional del PT, dejó abiertos distintos escenarios según el estado. “Si logramos convencer que los acuerdos se cumplan, avanzaremos, pero si hubiera resistencia entonces hay distintos escenarios, en algunos podremos acompañarlos y en otros revisaremos la situación en la que el PT participará”, advirtió.
Robles precisó que no buscan una ruptura nacional. Alberto Anaya matizó después que no habían roto, “pero tampoco acompañaremos todo”. Tras reunirse con Ariadna Montiel y Citlalli Hernández, descartó una fractura y afirmó: “Siempre vamos a ir con la Presidenta, siempre vamos a ir en coalición… hay que cerrar filas con ella.”
Mientras el PT reclamaba exclusión, el Verde obtuvo espacios. En Baja California Sur fue designado Manuel Cota Cárdenas, diputado federal con licencia del PVEM; en Nayarit, Jasmine Bugarín, también del Verde; y en Quintana Roo, Eugenio “Gino” Segura, registrado por Morena, llegó con respaldo de la estructura verde local.
En San Luis Potosí, Morena y el Verde no irán coaligados. Morena nombró por consenso a Elí César Cervantes, mientras el Verde puede impulsar por separado a la senadora Ruth González.
El PT impugnó el método, cuestionó designaciones y dejó abierta la posibilidad de no acompañar en todos los estados. Sin embargo, su dirigencia nacional descartó romper con el proyecto de la presidenta Claudia Sheinbaum. Las 17 coordinaciones, por ahora, no se modifican.