* En pasadas elecciones, la ex titular de la SEPH contó con los apoyos de los entonces funcionarios locales en el sexenio de Omar Fayad, como quedó de manifiesto en una grabación filtrada y publicada en los medios, donde quedó de manifiesto el apoyo a su favor de programas oficiales como el entonces Prospera y de recursos de diversas dependencias, pero sin el aparato oficial a su favor, se ve lejano un triunfo porque ya en el 2024, sin Omar Fayad en la gubernatura, perdió estrepitosamente en su afán de reelegirse como diputada federal por el Distrito I
SILOGISMOS
Por Antonio Ortigoza Vázquez / @ortigoza2010
Especial de Expediente Ultra
Dos veces perdedora en los comicios del Distrito I de la Huasteca, la ex titular de la Secretaría de Educación Pública de Hidalgo (SEPH), Sayonara Vargas, le apuesta a la desmemoria y emplea el tema educativo para tratar de pontificar en correcciones financieras y administrativas que en su momento omitió aplicar, cayendo en excesos y corrupción al desviar recursos públicos para su campaña a diputada federal en el 2018, al distraer por casi un año de sus funciones a por lo menos 150 trabajadores de honorarios de la dependencia a su cargo.
Convertida en articulista de algunos medios, la ex funcionaria y ex diputada federal, publicó una colaboración bajo el título: “Educar sin recursos: la crisis silenciosa de la media superior y la educación comunitaria”. En esencia, Sayonara critica la falta de recursos –muchos de origen federal–, y pide realizar una auditoría pública y técnica para conocer el costo real de operación de los subsistemas de la media superior y la educación comunitaria, dejando entrever un deficiente manejo del sector educativo en el Estado.
Subirse al escenario educativo para retomar sus aspiraciones políticas es un craso error de la ex titular de la SEPH. Y lo decimos porque con antelación a las elecciones del 2018, la maestra Vargas dispuso una movilización de unos 150 empleados por honorarios de la SEPH que prácticamente trasladó con todos los gastos pagados –además de su sueldo–, a la región de la Huasteca, con el fin de apoyar su candidatura a la diputación del Distrito I por el PRI. Se calcula que fueron entre ocho y diez meses los que fueron “subsidiados” por la nómina oficial de la dependencia pues la aspirante al Congreso de la Unión, ni remotamente pago de su bolsillo tal cantidad de personal de apoyo.
Tal despliegue de recursos humanos fue la prueba indiscutible de que a la aspirante por la Huasteca, le preocupaban más sus aspiraciones personales que la educación de los niños, adolescentes y jóvenes del Estado.
Los apoyos de los entonces funcionarios locales en el sexenio de Omar Fayad fueron sencillamente escandalosos como quedó de manifiesto en una grabación filtrada y publicada en los medios, donde en una charla con quien fuera Director del Instituto Hidalguense de Educación para Adultos en el gobierno de Francisco Olvera, Natalio Daniel Cano, la aspirante a legisladora federal, expuso el apoyo a su favor de programas oficiales como el entonces Prospera, que en suma debía aportarle al menos unos 36 mil votos.
En la descarada estrategia oficial, que al trascender a la opinión pública no fue negada por la candidata, al calificarla de “traición”, se vio involucrada como un claro y descarado delito electoral una extensa lista de funcionarios locales y federales como Rufino León, entonces Secretario de Movilidad –hoy sumado a las filas de la 4T como funcionario laboral–, la entonces recién renunciada Directora de la Comisión de Pueblos Indígenas, Nuvia Mayorga y candidata al Senado, el Secretario de Salud, Marco Antonio Escamilla, el entonces Subsecretario de Administración, Martiniano Vega y otros tantos sin descontar, ojo, a la estructura del CONAFE, organismo encargado de llevar la educación a las comunidades más apartadas.
Una infidencia de un miembro de su equipo de campaña, dinamitó sus aspiraciones y ni con todo el aparato oficial del gobierno del Estado logró remontar el rechazo social y terminó perdiendo ante el candidato de Morena, Fortunato Rivera Castillo.
En el 2021, lo volvió a intentar teniendo de nueva cuenta a la maquinaria de la administración local a su favor, venciendo esta vez a Fortunato por menos del 1 por ciento de los sufragios al contabilizar 67 mil sufragios contra 64 mil 958 de Rivera Castillo. Una victoria por demás apretada.

En el 2024, intentó reelegirse pero Fayad ya no se encontraba en el poder y ante el pobre desempeño legislativo a favor de la gente de la Huasteca, sufrió una estrepitosa derrota ante el candidato de Morena, Daniel Andrade Zurutuza quien contabilizó a su causa el 39,7 por ciento de los sufragios con 80 mil 083 votos. Sayonara Vargas apenas y sumo 35 mil 674 votos. Apenas el 17,7 por ciento de la población le dio su apoyo.
Andrade le aventajó por 44 mil 409 votos, pues mientras en el 2021 la profesora Vargas sumó 67 mil votos, en el 2024, terminó perdiendo la simpatía y apoyo de 32 mil votos. Ahora se comenta en la Huasteca que la ex diputada federal buscará ser candidata a la alcaldía de Huejutla, seguramente por las famélicas siglas de un inexistente PRI en Hidalgo.
Sin los apoyos oficiales de hace años, se ve como una fantasiosa pretensión que la ex titular de la SEPH, pueda considerarse una aspirante con posibilidades reales de triunfo, porque a su paso por su curul de San Lázaro, no dejó una trascendente obra que al menos recuerden los habitantes de la Huasteca hidalguense.
Y como ya comentamos, está cayendo en el error de tratar de promocionarse como articulista, tratando de dictar clases de cómo conducir una dependencia y un sistema educativo que cuando los tuvo en sus manos, reportaron más desatinos y retrocesos que avances. Los hechos hablan y las pruebas del delito electoral cometido hace años por el uso indebido de recursos públicos, le persiguen hasta hoy, impidiéndole erigirse como bandera de moralidad y eficiencia públicas.




