Columna de opinión
¿Usted qué opina?
Alberto Woolrich Ortiz
Diversos pensares de la antigüedad, que bien valdría la pena aplicarlos en éste 2026, sostienen que el alma nacional del Estado, siempre será la Justicia, la limpieza en ella dará crecimiento espiritual al propio Estado, si el Estado no olvida ello, todas aquellas instituciones que emanan de él se verán fortalecidas.
Según refieren los entendidos, entre los que se encuentran, muy escasos asesores de la Primera Magistrada de la Nación, en aquella ancestral forma de pensar nace la justicia como el espíritu objetivo que enseña y determina libremente el crecimiento del Estado, con la exigencia de aplicar la ética en las instituciones de justicia. Según el entender de una ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, simpatizante del segundo piso de la Cuarta Transformación: el Estado llegaría a elevarse, aplicando un sistema con sostén eminentemente ético y jurídico en la procuración e impartición de justicia.
Lamentablemente esas añejas formas de pensar, en algunos políticos de este segundo piso de la Cuarta Transformación de la Nación, son criticadas y piden sean desechadas por quienes siguen la corriente del pensamiento de Andrés Manuel López Obrador, esos simpatizantes, afirman que con aquella antigua tesis sólo se pretende buscar y encontrar justicia, lo cual es contrario a la manera de especular del ex presidente, quien siempre ha sostenido que la tendencia a obtener justicia debilitaría las alianzas existentes con el narcotráfico.
En suma, esas corrientes que sostienen y piensan que podrían beneficiar al Estado esas alianzas, son y resultan ser inadecuadas a la forma de pensar de la Academia de Derecho Penal del Colegio Nacional de Abogados Foro de México, quien pretende la aplicación del derecho para finiquitar esa inadecuada corriente iniciada por Andrés Manuel López Obrador.
El liceo de estudios jurídicos penales, no puede, ni debe dejar de sostener el criterio de que la justicia se puede robustecer con la aplicación de ideas éticas, dando consecuencia al crecimiento de las funciones que el Estado tiene encomendadas.
Si se diera paso a la justicia y verdaderamente se combatiera la narco-política, la figura de la justicia resaltaría la forma de gobernar de Claudia Sheinbaum Pardo y acabaría con el malogrado pensamiento de especular de ese tal Andrés Manuel López Obrador.
¿Usted qué opina?
Es cuánto.
Lic. Alberto Woolrich Ortiz.
Presidente de la Academia de Derecho Penal
del Colegio Nacional de Abogados Foro de México, A.C..
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