- Crecieron ingresos fiscales, gastamos más y crece pobreza laboral
Miguel A. Rocha Valencia
Paternalismo resulta muchos más caro que la democracia y por eso, a pesar de que aumentaron los ingresos fiscales, el gasto lo superó y con ello se aleja la posibilidad de disminuir el déficit, la deuda y alcanzar la anhelada consolidación fiscal. Por servicio del débito se gastaron 80 mil millones de pesos.
Para colmo las remesas continúan en picada y la pobreza laboral afecta a cerca de siete millones de hogares mexicanos quienes, a pesar de contar con un empleo, no obtienen los ingresos suficientes para acceder a una canasta básica, según definición del Inegi.
Empero, los números vistos desde el gobierno son positivos ya que, al inicio del año, se tuvo un incremento del 10.2 por ciento en los ingresos que alcanzaron los 814 mil 148 millones de pesos, frente a un gasto de 837 mil 739 millones de pesos, es decir que reflejaron un aumento del 12.3 por ciento, según dio a conocer la secretaría de Hacienda.
En el informe sobre Finanzas y Deuda Pública, Hacienda reporta que la recaudación tributaria alcanzó los 598 mil 996 millones, superando en 39 mil millones de pesos lo programado. Los ingresos por ISR fueron 329 mil 883 millones de pesos, en IVA 153 mil y por IEPS 85 mil 620 millones.
También durante el primer mes del 2026, el ingreso por remesas disminuyó a cuatro mil 594 millones de dólares que, según Banco de México representan 1.4 por ciento menos que en el mismo período de hace un año y la noticia es que se retoma el camino negativo que impactó desde abril hasta diciembre en que hubo un repunte. Los efectos como siempre se registran en las entidades “exportadoras” de mano de obra.
Respecto a lo laboral, continúa consolidándose la informalidad de la PEA con un 55.6 por ciento, mientras que quienes tienen plaza registrada, reportan una mejora en la pobreza laboral, ya que d ellos 11 millones de hogares que estaban en esa situación, ya “sólo” hay siete millones al iniciar el año.
Sobre el particular, el Centro de Estudios Espinosa Yglesias dice que los estados de Guerrero, Oaxaca y Chiapas quienes registran mayor persistencia en ese sentido con un 70 por ciento, mientras que Baja California Sur, Quintana Roo, Ciudad de México, Campeche, Baja California, Aguascalientes y Tabasco esta cifra es menor a 60 por ciento.
El punto es que a todo eso se suman las presiones inflacionarias, el posible incremento de los IEPS por el tema de la guerra en Medio Oriente, se frenen las posibilidades de una disminución en las tasas de interés y todo eso afecte a las finanzas públicas ya de por sí presionadas por todos lados y sin fuentes alternas de ingreso.
Todo ello traería como consecuencia que el gasto siga en aumento y aunque os ingresos crezcan vía fiscal, el gasto continuará en aumento, ya que incluso si bien México puede tener asegurado el suministro de combustibles refinados con su menguada producción petrolera, la disminución de sus exportaciones de crudo cancelará ingresos adicionales.
Además, la guerra podría traer una apreciación del dólar y con ello el aumento en pesos de la deuda y los intereses con lo cual las presiones sobre el presupuesto se pueden ir arriba de lo estimado con todo y que se propusiera en paquete fiscal una paridad de 19.7 pesos por billete verde.
No se olvide que de los 10.2 billones de presupuesto, las tres cuartas partes están comprometidas para cubrir gastos programados como las pensiones contributivas y del bienestar, transferencias a los estados y los intereses de la deuda con todo y los vencimientos de principal.
Por ello, no resulta ninguna exageración decir que los gastos obligatorios dejan muy poco margen de maniobra para el gobierno federal y cualquier variación negativa va a pegar necesariamente en el déficit y la anhelada consolidación fiscal, razones por las cuales es urgente reducir los gastos que no tengan soporte en laguna actividad económica, incluso en subsidios a actividades y obras que no reportan ingresos.
Pero claro como las decisiones se toman desde el punto de vista político y no económico, seguramente tendremos un aumento en la deuda, si no, al tiempo.




