La posición jurídica de la Academia de Derecho Penal del Colegio Nacional de Abogados Foro de México, A.C., en el ayer, hoy y siempre, es el de sostener que los fenómenos de corrupción son despreciables, pero los fenómenos de putrefacción en el entorno de las instituciones que procuran e imparten justicia son indecentes e inadmisibles, la justicia es la fundamental columna de la Soberanía del Estado, en su ámbito se ejercita el control y la constitucionalidad de las leyes y de los actos de autoridad, por ello resulta imprescindible que los agentes del ministerio público, fiscales, jueces, magistrados y ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación honren el nombramiento que les es impuesto, que porten sus togas con decoro para enaltecer la funcion de procurar e impartir justicia, contribuyendo con ello al enaltecimiento de tan digna virtud.
En nuestro México actual, lo expuesto en líneas a retro se muestra en forma diferente, hay evidencias de corrupción de señores agentes del ministerio público, de fiscales, de jueces, de magistrados y hasta algunos ministros y ministras de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, como aquellos vinculados con el fenómeno de la narco-política, con los hechos de proveer una justicia selectiva, con los acontecimientos de tráfico de influencias o incorrectas interpretaciones a la letra y espíritu de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
Desde el neoliberalismo, hasta la fecha persiste toda una antología de cinismo, corrupción e impunidad, la cual se le ha venido brindado a la delincuencia del poder polìtico y èconomico.
La propia diosa de la justicia, se averguenza con lo que acontece en éste segundo piso de Cuarta Transformación de la República, el cual la propia Primera Magistrada de la Nación, Claudia Sheinbaum Pardo, no ha podido evitar, controlar o extinguir con evidente violación a la Carta Fundamental; dada esa poca efectividad en las fiscalías, órganos jurisdiccionales y Suprema Corte de Justicia se ha eternizado ese execrable fenómeno en el medio en comento. La Dra. Claudia Sheinbaum Pardo prometió afrontarlo y terminarlo hace tiempo.
¿Habrá alguna otra mujer en el medio, que con un proyecto de dirigir los destinos del limpio encausamiento de la justicia, levante la mano y la voz?..
Es cuánto.
Lic. Alberto Woolrich Ortiz
Presidente de la Academia de Derecho Penal del Colegio Nacional de Abogados, A.C..