HOMO POLÍTICUS
PAVE SOBERANES
- El Altísimo oye a los Hombres Limpios
Y sí, Sandra Anaya, Ariadna Barrera, Magda Salgado, Cindy Winkler y Juan Ángel Flores, «no calcularon los efectos de su falsa inconformidad», como anticipó homopolíticus el lunes último en la entrega Gracato-Cuauhtemato, al Ataque. Más: «[…] esos cinco diputados federales se pusieron a criticar la posibilidad de que en 2027 la Legislatura 57 sea integrada por 30 diputados, y no 20 como ahora, golpeteando a su partido, a la gobernadora del estado y a la presidenta de la República».
Esos cinco «Actores del quinto patio de la política estatal, cada cual en su lavadero de vecindario en que han convertido investidura, curul e imagen de por sí inapreciable», fueron citados por la gobernadora Margarita González-Saravia a un lugar neutro de exuberantes jardines y corrientes de agua cristalina —el cochinillo de Segovia es considerado manjar de reyes—, construido por órdenes del nada tonto Hernán Cortés. Los habría llamado al orden y a la unidad, pero el liderazgo margarista llegó al cénit cuando Flores se abstuvo de tomar las autofotos que tanto gusta tomar a cantidades industriales.
De los cinco, sólo Barrera y Winkler no aparecen en la Foto del Recuerdo posterior al encuentro, con la única lectura periodística de amonestación a los simuladores diputados federales. Es probable que Barrera haya estado acompañando, como lo ha venido haciendo en sus recorridos electoreristas, al cenador Mercado, de ahí su ausencia. Sin conocer los detalles de lo que hablaron, seguro es que la mandataria les recordó que son parte de un movimiento y que no hay privilegios para nadie y que ninguno es tan indispensable como todos juntos.
Quien inició la crítica contra una composición cameral de 30 —con tufo de chantaje político— fue el orgullo de Panchimalco, Flores, pero lo calló Palacio de Gobierno antes de que lo hiciera Palacio Nacional, a donde llegaron los ladridos a la luna. Es Juan Á, además de falso, especialista sembrador de discordias.
A los efectos a la falta de cálculo político de aquellos cinco, oportuno es sumar la tesis de respeto a la potestad constitucional de la que habló ayer el diputado estatal Rafael Reyes, que nuevamente aprovechó cámaras y micrófonos para construir trabajo, unidad y lealtad —gratitud, agregaría yo— por el partido al que deben todos el cargo, al movimiento mismo y al gobierno margarista que a tiempo evitó la rotura de huesos a causa de las desmedidas ambiciones de quienes no han podido sacudirse su gracato y cuauhtemato, acaso por voluntad o subordinación.
letraschiquitas
Todas las noches el Mencho pedía a las imágenes a san Martín Caballero —el soldado romano que quitose la capa para cubrir del frío a un menesteroso—, a Jesús, María y José, a Cristo crucificado, a san Judas Tadeo, santo de las causas difíciles y desesperadas, y a san Charbel, el de la vida sencilla, para que nada malo le sucediera, hasta que le sucedió, mientras él jugaba a representar al maligno. El señor Mencho escribió o le escribieron con ejemplaridad ortográfica, el Salmo 91, poderosísimo sólo en hombres limpios: «El que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente […] Aunque caigan mil a tu lado y diez mil a tu diestra, a ti [el mal] no te llegará».





