InicioPave SoberanesAsunto Pau: Protección al Agresor

Asunto Pau: Protección al Agresor

HOMO POLÍTICUS

PAVE SOBERANES

  • Ante Violencia, Abre Morelos su Catecismo Matriarcal Moralino

 

En estos momentos, una mujer en Morelos está siendo agredida por su pareja y cientos viven con miedo a serlo nuevamente. En estos momentos, una autoridad judicial que puede ser mujer, no le cree a la víctima y la inculpa. En estos momentos, un juzgador está concediendo una suspensión definitiva a un potencial feminicida, para no ser detenido nunca. En estos momentos, la oficina que procura justicia está pensando si solicita o no una orden de aprehensión contra el agresor, mientras facilita la escapatoria.

Es el Asunto Pau —asunto de todos—, uno más en Morelos, uno de miles, donde alegremente se anuncian acciones como dotar de una pulsera de pánico a potenciales víctimas de violencia, y tristemente como a la activista de Temoac, quien pidió ayuda, la atacaron a balazos, y la mataron. En Cuernavaca habrá hoy una protesta no contra el agresor, sino contra todo un aparato de gobierno que le protege, y a favor de Pau, la madre de cuatro hijos que tuvo la valentía de hacer público el caso de violencia, desesperada, angustiada, temerosa y profundamente enojada. No está sola.

A Paula sistemáticamente la agredió físicamente el papá de sus cuatro pequeños hijos, no le hicieron caso autoridades de primer contacto y cuando le hicieron caso —presionando la comunidad a través de las redes sociales—, una jueza concedió un amparo a su agresor para jamás ser detenido. A ver si no se les ocurre otra vez poner murallas de acero en Palacio de Gobierno de Cuernavaca, a donde llegará la protesta.

Hay un método más eficaz que el de la justicia de papel y de funcionarios que no funcionan: el de los grupos delincuenciales. Es cualquier colonia de Taxco, donde un abusivo hombrecito golpea a su pareja, con la que procreó dos hijos, como si fuera un muñeco de trapo. Una vecina, al escuchar los gritos, le habla a un contacto. En menos de 30 minutos un comando armado irrumpe la casa, se llevan al gracioso hombrecito a Telixtac, donde es tableado a su llegada. Lo liberan a los seis meses, enfermo, flaco, ojos sumidos. Llega a la casa donde debió ser hogar y se convirtió en infierno para esposa e hijos. No hay nadie. Ni su madre ni hermanos. Todos los han abandonado. La casa familiar ya tiene un nuevo dueño. Muere en la calle. La ley de recompensa no duerme, no descansa, no olvida…

El Asunto Pau no es el único, y si lo fuera, sería mucho, y uno entre miles en el estado de Morelos donde a las becarias de Corazón de Mujer —36 mil en el estado, mil por municipio en promedio, se les regalan 600 pesos bimestrales, es decir, 10 pesos diarios, con derecho a una fotografía con la madre del programa—, se les pide panistamente que inculquen valores a sus hijos.

 

El problema no es el problema. Es la narrativa oficial. No es el tejido social, es el tejido gubernativo. No hay titular de una oficina de atención a mujeres que repita como loro el número de mujeres víctimas de violencia, muertas y vivas, que ha crecido en número, que a tantas le han dado acompañamiento y atención psicológica, que varias decenas cuentan ya con el beneficio de las pulseras de pánico, por si llegara el agresor… Contra los hombrecitos agresores, nada. El consentimiento-complicidad-facilitación consciente e inconscientemente institucional, es de escándalo. Debían ser despedidas sus titulares y equipos, al menos. No se dan cuenta porque no les interesa saberlo, no saben leer y cuando leen, sólo leen palabras… ¿Y el humanismo del que tanto hablan? ¿Y el discurso-catecismo moralino?

Hace años, en el gobierno estradacajigalista, un exitoso aviso de televisión advertía de cárcel a los agresores de niños: «¡Que ni se te ocurra hacerles daño!», al tiempo de cerrar la crujía penitenciaria con un hombre dentro, ante las miradas desafiantes de sus compañeros de celda. «El maltrato infantil se paga con cárcel», decía el spot del DIF-Morelos. Se llama terapia de shock y es eficaz porque funciona. Pero en tiempos donde no hay tiempo para pensar, es más fácil abrir el catecismo matriarcal…

ARTÍCULOS RELACIONADOS

LO MÁS LEÍDO