* Las preguntas resultan obvias: ¿quiénes son, si no ellos, sus familias, su Registro Federal de Causantes si tuvieron actividad económica, sus expedientes médico-asistenciales, su registro escolar, las actas de nacimiento? Sospecho que, otra vez, mienten con toda desfachatez. El luto de los domicilios, el dolor en el rostro de las madres buscadoras y sus familias denuncian a Claudia Sheinbaum Pardo y a su santo patrono
Gregorio Ortega Molina
Empeñarse en falsificar el pasado reciente y modificar el presente, reduce el futuro inmediato a una única opción: la búsqueda de la verdad, por más que las acciones de gobiernos y gobernantes se empeñen en tergiversar lo que estamos viviendo, y no lo de ayer.
Con los 43 de Ayotzinapa sucede lo mismo que con el asesinato de Kennedy, o el de Luis Donaldo Colosio. Las muertes propiciadas como consecuencia de los previsibles desenlaces de la Revolución, que concluyeron con la pistola en la mano de José de León Toral. O eso parecía.
Los que hoy gobiernan resultaron más sofisticados que sus antecesores. Sin cadáveres no hay crimen. Sin constancias de que los que son ansiosamente buscados por sus familias existieron, a nadie pueden responsabilizar de su inexistencia. Sólo dejaron de estar de la noche a la mañana, y como la autoridad administra el registro civil, ni al caso en afanarse.
Como también controlan al Poder Legislativo, modifican reglamentos y leyes, y entonces la verdad se convierte en una patraña, como se desprende de la nota informativa de Alonso Urrutia y Alma E. Muñoz publicada en La Jornada del último 28 de abril, con el sugerente título: Nuevo marco legal permitió localizar a 31 mil 946.
Para evitar suspicacias y malos entendidos, transcribo tal cual: “Con las reformas legales en materia de desaparición de personas y la adopción de medidas asociadas, se ha favorecido la construcción de un sistema integral de búsqueda de personas que permitió localizar a 31 mil personas en lo que va de la actual administración, quienes ya fueron retiradas del Registro Nacional de Personas Desaparecidas porque fueron halladas con vida, aseguró la presidenta Claudia Sheinbaum, quien destacó que durante el sexenio de Felipe Calderón este fenómeno creció exponencialmente.
<<De estas 43 mil, ¿cuántas personas fueron reclutadas por la delincuencia organizada?, ¿cuántas personas sencillamente tuvieron un problema familiar y no quieren ser encontradas o alguna otra razón para su desaparición? Como no tenemos toda la información, lo que ahora la ley nos exige es que todas esas personas que se registran como ‘desaparecidas’, tengan necesariamente una carpeta de investigación en la fiscalía>>, apuntó Sheinbaum”.
Las preguntas resultan obvias: ¿quiénes son, si no ellos, sus familias, su Registro Federal de Causantes si tuvieron actividad económica, sus expedientes médico-asistenciales, su registro escolar, las actas de nacimiento? Sospecho que, otra vez mienten con toda desfachatez. El luto de los domicilios, el dolor en el rostro de las madres buscadoras y sus familias denuncian a Claudia Sheinbaum Pardo y a su santo patrono.
@OrtegaGregorio