Fuera de todo
Denise Díaz Ricárdez
Por fin la tarde ayer la Cámara de Diputados dio trámite a la reforma del artículo 73 constitucional que da pauta para la nueva Ley General Contra el Feminicidio, que tanto urge en el país.
Ahora pasará el documento al Senado y a su vez al ejecutivo federal para la publicación respectiva en el diario oficial, que puede ser esta misma semana y que este importante cambio –ya aprobado por 27 congresos locales- enfrente uno de los delitos que más laceran la vida social y familiar.
Una vez hecha esa publicación el Congreso tendrá 180 días para que el nuevo ordenamiento opere, con criterios unificados de prevención, investigación y sanción en las 32 entidades.
Como se refirió en una entrega anterior, este cambio constitucional prevé hasta 70 años de cárcel a quien cometa el delito de feminicidio, tan frecuente, a diario, principalmente en muchos hogares.
Vale la pena reiterar que en el caso de los feminicidios se han notado muchas anomalías en estos casos, sobre todo indiferencia de Fiscalías, policías e instancias protectoras, las cuales no dan atención oportuna cuando una mujer denuncia agresiones de todo orden que ponen en riesgo hasta a sus hijos.
Urgen entonces muchas campañas sobre todo de prevención, de orientación y de protección real y efectiva para evitar el alto índice de ese delito, cuando menos dos casos de muerte de mujeres cada día.
Hay mucha consternación por el reciente caso de Carolina Flores, la joven que fue asesinada de seis balazos por su suegra Erika María en la Ciudad de México, un caso inédito, inaudito, incalificable, porque la hizo enojar al venir a radicar a la Ciudad de México con su hijo al que le “robó”, como se escucha en el video en redes.
La conducta humana, caso extremo de una mujer contra otra mujer, una suegra contra su nuera.
Pero la mayoría de los casos se da de hombres contra mujeres, sean las causas o diferencias o circunstancias que sean, casos que desgarran la justicia mexicana.
No importan edad, condición social, que afectan a muchas mujeres.
Es la herencia del machismo que aún no se puede equilibrar, la violencia en medios masivos, en videojuegos, en películas, en redes, en los medios de comunicación, responsabilidad al por mayor.
La violencia se da en los hogares, en los trabajos.
Ojalá esta nueva ley entre en vigor lo más pronto posible en todo el territorio nacional.
Solo así podremos comenzar a dar pasos firmes hacia una sociedad más justa y equitativa, donde cada mujer pueda vivir sin miedo y con dignidad.
La lucha por la vida y la dignidad de cada mujer es un grito de resistencia que nos une a todos en la búsqueda de justicia.