Muelle 1
Carlos Alberto Duayhe
Quizá el gobernador de Sinaloa con licencia, Rubén Rocha Moya, no vuelva a pisar voluntariamente en su vida tierra de Estados Unidos y si acaso lo hace, será por siempre.
Esto después de conocerse la solicitud de extradición del mandatario por parte del Departamento de Justicia de la vecina nación junto con nueve coacusados más, entre ellos el senador Enrique Insunza Cáceres y el alcalde de Culiacán, con licencia también, Juan de Dios Gámez Mendivil.
Por eso, el pasado 29 de abril, luego de conocer tal demanda judicial, Rocha Moya hizo breves declaraciones desde la ventana de una camioneta en la que negó los cargos, eso sí, con una inevitable cara de enfado, cansancio, tristeza.
Quizá no se la esperaba, aunque se dice inocente de los cargos.
Esencialmente su presunta relación con el Cartel de Sinaloa, Los Chapitos en esa entidad, lo tienen en la lona.
Se le acusa en la Corte de Nueva York de tráfico de estupefacientes hacia territorio estadounidense, recepción de fondos, y ayudas de diverso orden para que llegara sin tropiezos a ese cargo en 2021.
Expertos en seguridad pública y comunicadores de diversas corrientes de opinión aseguran que el camino de los sinaloenses sujetos a extradición ya no podrán ver la suya, pase lo que pase y ven difícil que la puedan librar.
La demanda de extradición recae también en la presidenta Claudia Sheinbaum hasta las secretarías de Relaciones Exteriores, Gobernación, la Fiscalía General de la República e instancias judiciales.
El gobierno federal ha requerido a las autoridades vecinas pruebas que acrediten los cargos emitidos por la corte neoyorquina sustentados en un jurado que revisó pruebas.
Así que por donde se aprecie, es una fuerte sacudida al fenómeno del narcotráfico que tantas variantes causa: violencia, tráfico de armas, dineros a manos llenas.
Nada nuevo y todo nuevo, los sinaloenses y entidades vecinas a ellos lo saben bien, mujeres y hombres de valor.
Conocen a los delincuentes y viven con todas las reservas de ni los veo ni los oigo por aquello de mejor cautela que llantos, a veces ni eso.
Desde la década de los 70 a la fecha se requetesabe.
Atraques:
1. Claro que la soberanía lleva mano; claro que la justicia también; claro que el pueblo de México cuenta, pero tanto por hacer con esas bandas que se ven estas consecuencias.
2. La presencia de agentes de la CIA en un operativo con fuerzas de seguridad de Chihuahua, en el que murieron en un presumible accidente en una brecha entre barrancas cuatro agentes, dos de esa organización, sigue echando chispas entre la presidenta y la gobernadora de esa entidad.
3. Por otra parte, siguen saliendo manchas de crudo hacia playas y ecosistemas en el Golfo de México. Ya se sabe que fue la ruptura de un ducto en aguas profundas cerca del pozo Cantarell, allá en Campeche; o puede ser que alguien hizo el trabajito de la ruptura con otros fines. Es tarea del director de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla.