InicioAnahí García JáquezEl regreso de Jarmusch: “Padre madre hermana hermano”

El regreso de Jarmusch: “Padre madre hermana hermano”

Anahí García Jáquez/ Soma

 

Dos hermanos se reúnen para visitar a su padre. Dos hermanas se reúnen para visitar a su madre. Dos hermanos se reúnen para visitar el departamento que perteneció a sus recientemente fallecidos padres. Hay mucho en común, pero a la vez no.

Padre Madre Hermana Hermano (EUA, 2026) es el nuevo trabajo del cineasta estadounidense Jim Jarmusch quien, durante las últimas décadas, se ha mantenido como todo un referente dentro del cine independiente, puesto bien ganado debido a la calidad innegable de sus cintas así como su talento para contar historias. Y en este filme, que podría definirse como comedia dramática, nos hace una oferta de tres por el precio de una: la primera se llama Padre y en ella Jeff (Adam Driver) y su hermana Emily (Mayim Bialik) se embarcan en un viaje por carretera para visitar a su padre (Tom Waits) y se encuentran con que su situación económica no es la ideal, por lo que la convivencia no fluye como debiera.

La segunda parte, Madre, es protagonizada por Charlotte Rampling quien interpreta a una famosa escritora que ha invitado a sus hijas Timothea (Cate Blanchett) y Lilith (Vicky Krieps) a una reunión que suelen celebrar una vez al año, y en esta ocasión las hermanas aprovechan para poner a su madre al corriente de sus vidas, lo cual requiere de mentir un poco. Y la tercera parte llamada Hermana Hermano nos presenta a Skye (India Moore) y Billy (Luka Sabbat), una pareja de gemelos que vuelven a verse después de la muerte de sus padres en un accidente de avión, y lo hacen en el departamento de éstos pues hay que limpiarlo y, mientras lo hacen, encuentran más de lo que imaginaban.

En Padre, Jeff y Emily tienen ya una idea de las circunstancias actuales de su progenitor y por lo mismo, llegan ya predispuestos sin tratar de averiguar más. En Madre, Timothea y Lilith tienen cosas por ocultar, pero se las guardan ya que no consideran conveniente el decirlas. Y en Hermana Hermano, Skye y Billy recurren a sus recuerdos para construir la verdadera personalidad de sus padres.

Es así como Jim Jarmusch nos lleva por estas tres historias alertándonos de que, si queremos saber más de los personajes y sus historias, tendremos que leer entre líneas o, de plano, recurrir a nuestra intuición, y esto se debe a que sus personajes están construidos con muchas capas y no son muy claros a la hora de hablar de otras personas y sus situaciones, por lo que el espectador usará su imaginación a lo largo de la cinta, haciendo que la experiencia sea más completa y, por lo tanto, se involucre con la trama.

A simple vista, todo parece normal pero las grietas aparecen y nos dejan ver que, como escribió el célebre autor León Tolstoi al inicio de Anna Karenina: “todas las familias felices se parecen unas a otras, pero las infelices lo son cada una a su manera”; por lo que nos encontraremos con celos, juicios de valor, mentiras, engaños, verdades a medias, secretos, apariencias que engañan, asuntos sin resolver, necesidad de verse bien ante los demás,  dificultad para comprender al otro o, a veces, hasta para poder interactuar con él, además de los intentos de los unos con los otros de establecer una conexión entre ellos y la incomodidad que surge como producto de la convivencia a veces forzada.

Nos veremos inmersos enn dinámicas familiares complejas que nos harán cuestionarnos si el concepto de normalidad es subjetivo, o si en realidad todas las familias deberían encajar en un molde y todo aquello que se saliera de éste debiera ser considerado como raro. Y aunque las relaciones entre clanes son un tema por demás abordado hasta el cansancio en la pantalla grande desde tiempos inmemoriales, hasta muy recientemente con la multipremiada Valor Sentimental (Joachim Trier, 2025), nos damos cuenta que siempre hay algo nuevo que decir al respecto, pues al ser cada persona única, sus lazos también lo son.

También hallaremos que hay ciertos elementos que están presentes en cada viñeta, lo cual se puede tomar como una muestra del sello de este consagrado director, el cual nos pone a reflexionar acerca de lo poco o mucho que conocemos a las personas con las que compartimos lazos sanguíneos. A ratos el ritmo se sentirá pausado, pero es cuando más hay que prestarle atención, pues así captaremos la mayor cantidad de detalles.

 

En cuanto a las actuaciones, todos ellos se encuentran en el tono adecuado y le dan a sus historias el realce que se necesita: Adam Driver y Mayim Bialik como los hermanos que aman a su padre pero no saben cómo abordarlo o siquiera comenzar una conversación con él, mientras que Tom Waits interpreta a un hombre que vive la vida a su manera y sin justificarse por ello, ni siquiera ante sus hijos. En la segunda historia, Cate Blanchett y Vicky Krieps interpretan a unas hermanas tan distintas como el día y la noche, pero que tienen en común esa búsqueda de aprobación por parte de su madre, una espléndida Charlotte Rampling, quien juzga a sus hijas sin esconderse ni avergonzarse de ello.

Por último, Indya Moore y Luka Sabbat, quienes son realmente creíbles como hermanos puesto que su química es innegable, llenan las escenas con esas conversaciones tan directas aunque a la vez tan plenas de detalles que el espectador sabe que ellos saldrán de ese departamento convertidos en otras personas. Y como no sólo a través de los diálogos, sino también por medio de las imágenes es que se narra esta historia, la labor que hacen en conjunto el diseñador de producción Mark Friedberg, los directores de fotografía Frederick Elmes y Yorick Le Seux, así como la diseñadora de vestuario Catherine George, se traduce en la creación de un lenguaje no verbal mediante el cual el director nos comunica mucho de sus personajes y su relación con los otros. La música incidental, cortesía del director y de la cantante Anika, termina por hacer este producto aún más redondo de lo que ya es.

Padre Madre Hermana Hermano se estrenó en la edición más reciente del Festival Internacional de Cine de Venecia, donde se alzó con la presea del León de Oro y formó parte de la lista de los mejores 10 filmes independientes del 2025, la cual fue armada por la Junta Nacional de Críticos de Estados Unidos, refrendando el prestigio de Jim Jarmusch y recordándonos su lugar preponderante en la escena independiente del cine estadounidense y en la escena mundial.

Es así que este trabajo,constituye una muestra más del talento de este hombre que, aunque no suele pasearse frecuentemente en las más famosas entregas de premios, ha llegado a una etapa de su carrera donde ya no tiene que probarle nada a nadie. Es pues, este ejercicio antológico contado desde la perspectiva de hijos que van a visitar a sus padres, que Jim Jarmusch nos recuerda que está más activo que nunca y que el cine de autor sigue estando vivo y lo estará por muchos años más. Hay que valorarlo.
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