No Pasa Nada
Por Jesús Solano Lira
México es por tercera ocasión sede de un Mundial de Fútbol, sin embargo, la fiebre pambolera no se siente.
En el mundial de 1970 y de 1986, el ambiente era otro.
En esas décadas había ilusión, esperanza, alegría y confianza en los 11 de México. Total soñar no cuesta nada.
La historia, se ha repetido, no pasan del cuarto partido, llegan ahí y se desinflan.
Siempre he pensado, porqué al jugador mexicano le falta garra, entrega y dejar todo en la cancha.
Ya no la sabemos. Jugaron como nunca, y perdieron como siempre, ojalá en este mundial me equivoque.
En serio, un buen papel de la selección mexicana de fútbol, le haría mucho bien al país.
Nuestro México lindo y querido, mágico y barroco, se lo merece.
Hace falta esa magia que revierta el clima de tensión, división e inseguridad que vivimos.
La imagen que se ha proyectado hacia el exterior, es de un país inmerso en un ambiente fracturado.
Pesan mucho los señalamientos de corrupción en el gobierno federal, y la visión de que México es un narco-estado.
A ello, hay que agregar las deficiencias en servicios y de movilidad.
El Metro, columna vertebral del transporte en la Ciudad de México está debilitado, y que decir del transporte público concesionado, neta, estamos muy mal.
Y para colmo, hay infinidad de obras inconclusas.
El gobierno federal y el de la CDMX dejaron mucho que desear.
Las obras se hicieron, cómo diríamos en el barrio, al chilazo, total No Pasa Nada.
El jueves, se inaugura el mundial y la esperanza es que México se imponga a Sudáfrica.
La moneda está en el aire, sol o águila, cara o cruz, que ruede el balón y que gane el mejor.