LA RETAGUARDIA
ADRIANA MORENO CORDERO
Las rémoras se revelan y eso le acarrea un sinnúmero de problemas al partido Morena. Resulta que el PT y el PVEM le han puesto precio a sus alianzas con el partido guinda de cara a las elecciones del 2027, que prácticamente ya se encuentran “a la vuelta de la esquina” y condicionan su apoyo. De paso, demuestran que los reiterados llamados de la presidenta Claudia Sheinbaum para que en dichos procesos comiciales no haya nepotismo, de plano hacen como que no oyen para hacer caso omiso.
Hace unos días, -como se recordará-, el PT puso como condición para apoyar al morenismo en Chihuahua, que el candidato fuera Cruz Pérez Cuéllar, alcalde de Ciudad Juárez y no la mamá debutante, la senadora con licencia Andrea Chávez en una acción que también demuestra que al seno de Morena, las fracturas son cada vez más constantes y mayores.
Ya en San Luis Potosí, el gobernador Ricardo Gallardo, por enésima ocasión destapó’ a su esposa, la senadora Ruth González, para convertirla en su sucesora y lo hizo durante un evento organizado por el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en el Teatro del Pueblo de la Feria Nacional Potosina.
Específicamente señaló: “Les voy a presentar a una gran mujer, que yo sé que va a cuidar a San Luis Potosí como cuida a sus hijos”. Este pronunciamiento mientras los asistentes coreaban: “¡Gobernadora, gobernadora!”
Ahí, en SLP, ya hace tiempo que el partido del tucán había informado que irían solos. Lo hizo desde el Senado de la República, donde el coordinador de los verdes, Manuel Velasco, fue el primero en levantarle la mano a Ruth González y con eso, destaparla, al tiempo que dio a conocer que los verdes son suficientemente fuertes en el estado como para ir sin alianzas; sin importar que le hubieran echado por tierra al gobernador Gallardo, aquella famosa Ley Esposas que el Ejecutivo estatal tuvo fugazmente como instrumento para afianzar a su esposa como su sucesora.
FINALMENTE, LAS RÉMORAS SE JUNTAN
El caso de Chihuahua, guarda especial relevancia porque, -como se recordará-, mientras el senador Adán Augusto López Hernández, presidió la Junta de Coordinación Política, (JUCOPO), abiertamente impulsó a Andrea Chávez en su adelantadísima campaña rumbo a la candidatura morenista al gobierno de la entidad chihuahuense.
Se sabe que el tabasqueño fue mediador entre Chávez y empresarios del estado para que la apoyaran en su campaña, sin importar que se violaba la ley electoral, y vaya que tuvo apoyos la senadora con licencia que se dice que no solo provinieron de los empresarios. ¿Será?
Asimismo, el PT y el PVEM se unieron en un movimiento que bien podría denominarse el TUCA, es decir, Todos Unidos Contra Andrea, claramente a favor de Cruz López.
Otra cuestión que para nada favorece a la senadora Chávez, es que la dirigencia morenista busca un candidato hombre, esto por las reglas de equidad de género que establecen que para las elecciones del 2027, se estarían contemplando 10 mujeres y siete hombres.
Claro que desde luego, a la hora de la verdad, todo puede pasar ya que los morenistas “se pintan solos en eso de violar las leyes. Pero el tiempo sigue avanzando y, de no ocurrir algo de última hora, será el ya próximo 3 de septiembre cuando se sabrá si en Palacio Nacional se elimina definitivamente a Chávez que, dicho sea de paso, cometió un gran error con tanta soberbia y arrogancia, que derivó en que no goce, ni siquiera tantito, de preferencias en Palacio Nacional.
OTORGAN EL PERDÓN A VIOLENTADOR
Varias lecturas arroja el que María Felicia Jiménez, le haya otorgado el perdón ni más ni menos que al exdirector de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, a quien su defensa le apuesta a que pudiera salir del penal hoy, o en los próximos días y que en libertad enfrente su proceso.
No obstante, como la violencia familiar es una causa que se sigue de oficio, la jueza encargada del caso determinó que se continuará con el proceso en contra del exdirector de la paraestatal.
La esposa de este violentador argumenta que lo hizo por sus hijos y para preservar la seguridad en su núcleo familiar (¿¿¿), pero bien pudo tratarse de alguna nueva amenaza que le hiciera Rodríguez Padilla. ¿No acaso presumió el día de la agresión de tener contactos y palancas que le impedirían pisar la cárcel?
A lo mejor se trató de un tinglado armado desde el oficialismo porque el exdirector de Pemex y examigo de la presidenta Sheinbaum, de que sabe algo o mucho del huachicoleo fiscal, desde luego que lo sabe.