- Como se esperaba: trama de huachicol es de opositores, no de Morena
Miguel A. Rocha Valencia
Ninguna sorpresa causa que tras una “exhaustiva y compleja” investigación, los auténticos culpables en toda la trama del huachicol no son el difunto Sergio Carmona, el Señor de los Buques, Roberto Balnco Cantú, ni el exsecretario de Marina Rafael Ojeda, ni siquiera sus sobrinos Fernando y Roberto Farías Laguna, ni siquiera al mencionado en la indagatoria Adán Augusto López y los hijos del prócer, incluyendo al dueño de Miss Universo Raúl Rocha Cantú, sino la empresa Ingemar donde es socio Ernesto Ruffo Appel.
Bueno ni siquiera los titulares de las aduanas terrestres y marítimas que debieron checar que los manifiestos de compra o venta de mercancías que cruzaron la frontera correspondieran a los pedimentos gestionados eso sí, por la empresa que capitanea Ricardo Thompson Navarro, quien fue detenido junto con Ruffo Appel en Ensenada, Baja California.
A esa empresa se atribuye como dice la “independiente” fiscal general de la República, Ernestina Godoy ser el vértice de “la más grande” trama del fraude fiscal denominado huachicol. A esa conclusión llegó la exconsejera jurídica de la Presidencia luego de un año de indagatorias a las que se sumó el devaluado secretario de Seguridad, Amid García Harfuch.
Curiosamente el exgobernador de Baja California es destacado miembros del nuevo partido “Somos México” el cual a través de su dirigente Guadalupe Acosta Naranjo opinó que la captura de Ruffo Appel es una “infamia” ya que Ingemar no compra, ni comercializa ningún tipo de mercancías.
Tampoco Ingemar es agente aduanal ni checa que las mercancías gestionadas sean las correspondientes a los pedimentos, tarea que corresponde a las aduanas del gobierno operadas por militares.
Pero más allá de culpabilidades o responsabilidades podemos pasar por alto la máxima de que en política no hay casualidades y que en estos momentos el oficialismo enfrenta varias crisis que incluye una desbandada de distinguidos miembros de Morena que están ofreciendo colaborar con la justicia estadunidense a través de las diversas agencias de seguridad, lo mis la DEA que el FBI, el departamento del Tesoro o de seguridad Nacional que la CIA.
Por ello y aunque se niegue en el show de las mañanas, necesitan con urgencia no sólo “paganos” como el panista Ruffo Appel sino escándalos que distraigan la atención de los pecadotes cuatroteros.
En este caso destacan los de Marina del Pilar, a gobernadora que desde luego, siendo inocente de todo lo que se le pueda acusar a pesar de evidencias y grabaciones, es víctima de una conjura tramposa en medio de la cual anda ofreciendo informar a las autoridades del otro lado del río Bravo todo lo que se les ofrezca, incluso detalles de las reuniones de seguridad a las que asista.
De qué tamaño serán las preocupaciones de la actual gobernadora bajacaliforniana que cada vez que sale a “aclarar” el tema de su espíritu colaboracionista manifestado en grabaciones reconocidas como auténticas por ella misma, se hunde más en sus contradicciones.
Tal vez se deba no sólo a su interés por volver a tener visa para pasar al otro lado de shopping y visitar sus muy explicables posesiones inmobiliarias, menajes y dos cuentas bancarias perfectamente justificables por conseguirlas con el sudor de su frente, sino el que se le gire una invitación para pasar unas vacaciones en algún establecimiento de la justicia estadunidense como ya le ocurrió a su distinguidísimo colega de Sinaloa, el impoluto Rubén Rocha Moya.
Claro el oficialismo dirá que no se trata de cortinas de humo para distraer la atención del respetable, del nutrido auditorio mañanero, ya que la confianza en su pureza está respaldada por el reconocimiento y agradecimiento de 42 millones de beneficiarios de los programas clientelares.
Dirá que los enemigos del pueblo, los traidores a la patria, los zapos y chaqueteros están en la oposición, en los críticos del régimen que a como de lugar sumando fuerzas con la extrema derecha, pretenden dañar el legado de la 4T con todo y aportaciones “negras” a sus campañas, los latrocinios, complicidades “aceitadas” con miles de millones de pesos y dólares; la deuda pública que ya nos tiene al borde de la quiebra y pérdida de la confianza internacional. Ni hablar de las “grandes”, onerosas e inservibles obras.
Porque como decía el profeta, ellos, los oficialistas no se manchan el plumaje por más que se revuelquen en el lodo de la corrupción y la podredumbre llegue a muy altas esferas donde la impunidad, se impone como regla para los miembros de la secta que algunos llaman cártel.
Veremos el siguiente episodio del sainete armado, insistimos, no para distraer la atención de la podredumbre y desbandada que enseña la 4T, sino para averiguar si la ambición, la corrupción, el cinismo y la mentira tiene límites.