El Gobierno mexicano incrementó sus importaciones de armas y municiones, con un aumento de 285 por ciento en el valor de las compras realizadas por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), de acuerdo con un análisis de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI).
Entre 2019 y 2022, las adquisiciones de armamento sumaron poco más de 68 millones de dólares. En cambio, de 2023 a mayo de 2026 alcanzaron 262 millones de dólares. El periodo comprende los últimos años del gobierno de Andrés Manuel López Obrador y el inicio de la administración de Claudia Sheinbaum.
El incremento comenzó a reflejarse en 2023, cuando las importaciones superaron los 62 millones de dólares, equivalentes a 3.7 veces lo registrado un año antes. El nivel más alto se reportó en 2025, con más de 91.3 millones de dólares en compras de armamento y municiones, durante el primer año completo de la actual administración.
Entre los productos adquiridos se encuentran pistolas, fusiles, ametralladoras, lanzagranadas, municiones y artefactos explosivos. Más de 70 por ciento de las importaciones correspondió a armas de fuego y de guerra, mientras que las municiones representaron más de 22 por ciento.
Los datos analizados indican que México importó armamento por 227.8 millones de dólares entre 2019 y el primer trimestre de 2026. A esa cifra se suman más de 71.1 millones de dólares en municiones y más de 18.6 millones en granadas y artefactos explosivos.
Estados Unidos e Israel concentraron 52.89 por ciento de las importaciones de material bélico, con envíos superiores a 100.7 millones y 67.5 millones de dólares, respectivamente. República Checa, Italia y España también figuraron entre los proveedores.
La principal empresa proveedora del Ejército mexicano fue Israel Weapon Industries (IWI), con más de 58.5 millones de dólares en exportaciones. También aparecen Ceska Zbrojovka, Glock, Sig Sauer y Sophos Inc., que en conjunto concentraron una parte relevante del suministro de armas y municiones.
Asimismo, al menos cinco fabricantes de armas que fueron demandados por el Gobierno mexicano en 2021 en Estados Unidos continuaron suministrando armamento, con importaciones acumuladas por más de 46.5 millones de dólares. La mayor parte de esas compras se realizó después de la presentación de la demanda, principalmente entre 2022 y 2024.
Los datos de comercio exterior señalan que alrededor de dos terceras partes de las importaciones se efectuaron mediante la Dirección General de Industria Militar; el resto fue adquirido directamente por la Sedena.