InicioAlejandro Lelo de LarreaHasta noviembre, candidatos de Morena a Alcaldías

Hasta noviembre, candidatos de Morena a Alcaldías

Mensaje Político

Alejandro Lelo de Larrea

 

La versión para niños: para no incurrir en campaña anticipada y respetar las leyes electorales, Morena decidió postergar la selección de lo que llaman coordinadores para la defensa de la transformación, que serán los virtuales candidatos a las gubernaturas, alcaldías, diputaciones federales, locales.

La versión real: Morena postergó para noviembre la designación de esos coordinadores porque temen que autoridades judiciales, de las fiscalías, de órganos de inteligencia, financieros de los Estados Unidos les revienten potenciales candidatos.

Además, creen ilusamente que si Donald Trump y su Partido Republicano pierden las mayorías en la Cámara de Representantes y en el Senado, el presidente quedará con las manos atadas y ya no tendrá la fuerza política para ir en contra de lo que ellos consideran políticos mexicanos –principalmente de Morena– “facilitadores” del crimen organizado, del “narcoterrorismo”, como los han catalogado en aquella nación.

Se sabe que en la 4T ya hay tapados en varias entidades federativas, y en el caso de la CDMX también quienes van a la reelección para las Alcaldías, y qué grupos llevan mano para poner a los candidatos.

Por lo pronto, no se vislumbra que haya alguna restricción general para que los alcaldes en turno puedan reelegirse. Sin embargo, hay casos en los que de plano no hay condiciones para que puedan ganar su elección para otro mandato, como Álvaro Obregón, Azcapotzalco, Gustavo A. Madero, Iztapalapa, Iztacalco, Xochimilco; hay otros en que está por verse: Tlalpan o Milpa Alta, y donde tienen las más amplias posibilidades de ganar: Tláhuac, La Magdalena Contreras, Venustiano Carranza.

Hace varios meses se había definido que los virtuales candidatos de la 4T a gobernadores serían designados por encuesta, en junio; para las alcaldías en la Ciudad de México, en septiembre, y para los diputados locales y concejales, a más tardar en noviembre, mes al que retrasaron todo, si no es que un poco más.

Parece equivocado el cálculo de Morena de que si Trump pierde las elecciones intermedias a celebrarse el primer martes de noviembre, va a suavizar su presión a la 4T con el tema del “narcoterrorismo”. Es una lectura que puede estar altamente equivocada, porque históricamente los presidentes estadounidenses que ya no pueden reelegirse, en la segunda mitad de su mandato intensifican los asuntos de política exterior, porque en ese ámbito tienen más discrecionalidad con órdenes ejecutivas.

 

FOTOS: RRSS Ariadna Montiel / White House

Un ejemplo es el caso de Irán, en que el Congreso tenía que haber autorizado una guerra después de 60 días de iniciada, pero hábilmente Trump para eludir tal requisito declaró un poco antes que la guerra había terminado, y las acciones que venían a continuación son de pacificación. Un eufemismo para burlar al Congreso, con todo y que los republicanos son mayoría.

La condición de que Trump ya no podrá reelegirse en 2028 y que además pierda la mayoría legislativa, puede llevarlo a tomar decisiones más arriesgadas en el plano internacional, porque ya no le repercutirá en comicios internos.

Veamos la historia del último medio siglo: cuando Ronald Reagan ya no podía relegirse, entre 1985 y 1989 hizo acuerdos de desarme nuclear con la URSS; Bill Clinton ordenó la intervención en Kosovo en 1999; George W. Bush duplicó su invasión a Irak en 2007; Obama abrió las relaciones diplomáticas con Cuba e hizo un acuerdo nuclear con Irán en 2015.

Desde que asumió en 2025, Trump sabe que no se puede reelegir porque se lo impide la Constitución, y por eso desde el arranque se lanzó a un activismo mundial intenso, para lo que él llama recobrar la “grandeza americana” y el “liderazgo mundial de Estados Unidos”, lo que francamente está por verse. Pero en ese camino se está llevando por delante a toda la izquierda latinoamericana, en donde ya sólo le faltan Brasil, donde hay elecciones en octubre, México y Cuba, que pronto se doblará ante la crisis humanitaria.

Por eso es que en la 4T no deberían estar tan confiados de que si Trump pierde la mayoría en el legislativo va a relajar su pleito contra México. Es probable que sea peor, porque será más agresivo en su política exterior y eso podría pegarle más duro a México y a Morena. Lo veremos.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

LO MÁS LEÍDO