No Pasa Nada
Por: Jesús Solano Lira
A casi un año de la deflagración provocada por una pipa de gas en el Puente de la Concordia, en Iztapalapa, que dejo un saldo de más de 30 muertos y decenas de heridos, considerada la tragedia urbana más grave en la Ciudad de México en la última década, una situación similar ocurrió este jueves en Cuernavaca, Morelos.
La deflagración en Iztapalapa, motivo que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, impulsará en octubre de 2025, nuevas normas en el traslado y distribución de Gas L.P, para reforzar la seguridad en el manejo del energético.
En su conferencia mañanera del 10 de octubre de 2025, señaló que “las normas tienen el objetivo de fortalecer la seguridad industrial y operativa en las actividades de transporte y distribución de Gas LP para reducir riesgos a la población y al medio ambiente”.
Ese día también se comprometió a emprender una inspección, casi, casi con lupa y presencial a las unidades, la obligatoriedad de un gobernador de velocidad, así como un GPS para su monitoreo.
Ah, y también dijo que “toda la regulación que tiene que ver con seguridad industrial, no con transporte. Esos son los tres más importantes. Y con ello, se busca que no tengan fugas, que vayan a una velocidad controlada y que haya una vigilancia permanente”.
Hasta ahí iba todo bien bonito, nuevas regulaciones para la seguridad y el transporte del Gas L.P. Ya tenían el qué, pero no el cómo. Por supuesto, suele ocurrir que después de una tragedia se impulsen o inventen reglamentos o normas que difícilmente se cumplen.
El reto, desde ese momento era enorme, debido a que aunque existan y estén presentes las normas federales, la neta del planeta es que la inspección permanente del cumplimiento diario en calles y colonias, es muyyyy limitado por los gobiernos estatales y municipales.
Y sí a eso le agregamos que continúa el “´picteleo”, que es el rellanado de cilindros portátiles directamente en la calle o domicilios particulares, que representan un riesgo de seguridad, pese a estar prohibido, lo más seguro es que continúen los accidentes como el ocurrido en la colonia Las Granjas, en Cuernavaca, Morelos, que al cierre de este espacio, deja un saldo de 21 personas lesionadas.
El incumplimiento de la Norma de Seguridad fue evidente en este lamentable accidente, que ocurrió a la hora en que una pipa de Gas L.P, al momento de abastecer a un domicilio particular.
A parte de los 21 lesionados, la explosión dejó afectaciones en nueve viviendas, cuatro vehículos, un taller de cantera y dos lotes baldíos, además de que fueron evacuadas las familias de los inmuebles cercanos.
Dudas surgen muchas. Qué razón social tiene la pipa, el personal que la manipulaba está debidamente capacitado, contaba con su gobernador de velocidad y su GPS. No sé Rick, pero creo que es un caso para La Araña.