No Pasa Nada
Por: Jesús Solano Lira
Los operativos de seguridad en Sinaloa, con la fuerte presencia de fuerzas especiales, nada más no contiene la ola de violencia en esa entidad, a pesar de la disminución de 52% en homicidios dolosos, y se mantiene como uno de los cuatro estados más inseguros del país.
La violencia generada por las dos principales facciones del Cártel de Sinaloa, ha ocasionado severas pérdidas económicas.
Ahí le va. De acuerdo con el Índice de Paz México 2026 del Instituto para la Economía y la Paz, en 2025, esa situación tuvo un impacto económico de 170, 500 millones de pesos.
Por si eso no fuera grave, el Índice reveló que Sinaloa tuvo el año pasado, uno de los impactos económicos per cápita más elevados de México, con pérdidas estimadas en 52, 083 pesos por persona.
Ahhh, pero también la inseguridad impactó en el empleo, ya que según datos del IMSS compartidos por la organización Culiacán Participa, Sinaloa perdió más de 27 mil empleos entre 2023 y 2026, y en la capital del estado la pérdida fue de 14, 000 empleos y más de 300 empresas registradas.
Y aunque la administración estatal en turno aplica la política del No Pasa Nada, el sector empresarial lanzó un nuevo SOS a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, a través del diputado federal, Alfonso Ramírez Cuellar, uno de los operadores de más confianza de la jefa del ejecutivo.
Trascendió que en reunión privada, el Consejo Sinaloense de Empresarios (CSE), pidió al legislador exponer a la presidenta, la verdadera situación de crisis de seguridad y deterioro económico que enfrenta Sinaloa. Bien dicen que “sólo el que carga el cajón, sabe lo que pesa el muerto”.
Sí bien, es innegable que desde Palacio Nacional hacen lo imposible por lograr el control de la seguridad en Sinaloa, en el estado un día sí y el otro también, persisten los hechos de violencia y los delitos de alto impacto.
Es más, ya entrados en confianza, el CSE le subrayó a Ramírez Cuellar, que la respuesta de los tres niveles de gobierno ha sido insuficiente frente a la crisis de violencia, y exigieron mejores resultados en seguridad, procuración de justicia y combate a la impunidad.
Dado el negro panorama en Sinaloa, los empresarios se pronunciaron por impulsar una Declaratoria de Emergencia Económica para Sinaloa, que contemple apoyos, créditos, facilidades fiscales y esquemas especiales de pago, para personas físicas, así como para micro, pequeñas y medianas empresas afectadas.
Aunado a esa solicitud, y no sé Rick si tenga eco esa carta a los Reyes Magos, El CSE también demandó medidas extraordinarias del SAT, la CFE y el IMSS, a fin de proteger empresas y preservar fuentes de empleo.
Los empresarios urgieron, a lo que en este espacio se ha planteado, que el despliegue de las fuerzas federales se traduzca en resultados verificables y no únicamente en patrullajes, que se fortalezca la investigación y el procesamiento de los responsable de la violencia. Al tiempo, veremos si fue escuchado el llamado del CSE.