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Yo Campesino / Sembró vientos

  • Ya lo dijo el profeta de la 4T, “lo mejor es lo peor que se va a poner”

Miguel A. Rocha Valencia

 

¡Vaya tormenta! Y no nos referimos a la que se abate sobre el valle de México y Zona Conurbada sino a lo político donde a la 4T le llueve sobre mojado, sobre todo porque los hechos ocurridos durante los recientes días serán el parteaguas para decidir entre la continuación de la impunidad como forma de gobierno y la institucionalidad que haga prevalecer la Ley formal y no la del oficialismo.

Y todo como una premonición del profeta de la 4T que sembró vientos y hoy se recogen tempestades cuando afirmó que “lo mejor es lo peor que se va a poner”, para el país y así fue pero, aunque no se trata de karma sino de consecuencias derivadas de un quehacer que tuvo como fundamente la mentira, corrupción, alianzas criminales y todo cubierto con impunidad palaciega.

Lo que hoy vemos y con lo cual debe torear la actual ocupante de palacio, viene de allá y la verdad, se debe tener la cabeza muy fría para sostener las mentiras hasta que las desmienten desde el extranjero en especial cuando se trata de defender lo indefendible, concretamente en casos de probada corrupción, complicidades con la delincuencia organizada y la creación de entramados criminales.

Todo brota, y hasta parece que lo están provocando o dejando fluir libremente como un pus de la podredumbre heredada para que pueda sanar el cuerpo social y político, a un costo muy elevado, pero que pone al descubierto en muy poco tiempo lo que muchos tecleábamos como certeza o presunción de acuerdo con las señales y pruebas que surgían en torno a los diversos casos.

Es lo que se dice, una bola de nieve que habrá de reventar el cualquier momento y que tiene como ejes de referencia (coyuntura) hechos que ahí están, como la sustracción de Ismael “El Mayo” Zambada García, el asesinato de Héctoe Melesio Cuén y las solicitudes de aprehensión contra el gobernador con licencia de Sinaloa y nueve personas más, una de las cuáles, el general especialista en inteligencia, Gerardo Mérida Sánchez, se entregó voluntariamente dispuesto a cooperar y revelar todo lo que sabe en torno a las alianzas de la 4T con el crimen organizado.

Eb esa misma vertiente, se revelaron la cancelaciones de visas para diversos personajes incluyendo la gobernadora Marina del Pilar de Baja California, el de Sonora Alfonso Durazo Montaño, de Tamaulipas, Américo Villarreal y otros más, hasta llegar a Andrés Manuel López Beltrán, provocando con ello el desgarramiento de vestiduras de cuatroteros, llamados a la unidad nacional y hasta acusaciones de injerencia extranjera en nuestra pulcra soberanía.

Se llegó a decir en la 4T que en México nos entendemos con nuestro criminales y corruptos y que Estados Unidos atienda sus propios problemas. Lo malo es que la podredumbre de acá se volvió trasnacional y contamina aún más la del vecino del norte no sólo con las drogas y tráfico de seres humanos, sino que eso y otras actividades como el huachicol pegan en su sistema financiero con más de 100 mil millones de dólares “negros” al año.

Porque no son solo las drogas sino el tráfico ilegal de combustibles sobre todo hacia Texas a donde llega petróleo crudo robado para ser refinado y devuelto a México ilegalmente, negocio donde están comprometidos muchos distinguidos funcionarios con o sin uniforme, con y sin fuero.

Y como todos son de la 4T, se buscan chivos expiatorios en la oposición a quienes se carga la mano, pero ni con eso se borra la huella de los cientos de miles de millones que son generados por la corrupción y complicidades en el oficialismo, que no son de hoy, ya que las estructuras y prácticas criminales, se consolidaron en el pasado sexenio al cobijo del dueño del proyecto como él mismo se llamó.

Ahora con todos los ingredientes, se anunció que van en serio las investigaciones, se hace recular a un presunto responsable de esas complicidades criminales y pareciera que la tormenta va a arreciar. Sembraron vientos y recogerán tempestades, por eso decimos que no se trata de un karma; es una sentencia bíblica.

Todo hace suponer que con presiones o no de la DEA, FBI, Departamentos de Justicia, Seguridad, Tesoro y Estado, habrá indagatorias y no para justificar los dichos de inocencia que hasta hoy se sostienen, sino para que por lo menos alguien pague por las complicidades y latrocinios que tan evidentes son en el oficialismo.

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