- Boquete financiero del huachicol en billones por robo, fraude y homicidio
Miguel A. Rocha Valencia
En esta trama del huachicol que abarca siete secretarías de Estado, incluyen saqueos a Pemex, exportación e importación ilegal de petróleo, gasolinas y Diesel, así como decenas de empresas transportadoras, agencias aduanales y el conocimiento presidencial del negocio, deben contabilizarse un botón que supera los dos billones de pesos y el asesinato de al menos ocho personas.
Más allá de si Francisco Barnés de Castro está equivocado al aseverar que durante al menos tres años se “perdieron” 100 mil barriles diarios de la extracción de Pemex, el sólo hecho de que el daño fiscal causado por la importación ilegal de combustibles supere los 750 mil millones de pesos, implica que fueron muchos millones de barriles de crudo robados a Pemex para enviarlos a refinerías de Estados Unidos y retornarlos como gasolina y Diesel para venderlos a través de una red de estaciones de servicio. controlados por la red de huachicoleros.
Porque el petróleo refinado en Estados Unidos que regresó a México transformado en combustibles, también cuenta y tiene un valor incalculable, porque el reconocimiento de fraude fiscal de 750 mil millones de pesos no incluye el valor del crudo sustraído ilegalmente de Pemex donde mandaba el actual titular del Infonavit, Octavio Romero Oropeza y de lo cual tuvo conocimiento su sucesor Víctor Rodríguez Padilla, el “golpeador de mujeres”.
Ninguno de los dos, ha sido llamado para comentar si se dio cuenta de que les robaron millones de barriles de petróleo que luego se mandó a refinar a Estados Unidos para después regresarlo transformado en combustibles. En cambio, a uno se le dio el Infonavit y al otro se le libró del problema por golpear a su mujer.
Tampoco se enteraron en aduanas terrestres y marítimas de la salida de hidrocarburo robado y luego con la red tejida por marinos y apadrinada por funcionarios de alto rango y el “hijo de un expresidente” se importó ilegalmente por “todos lados” desde carros tanque, ferrocarril y buques tanque. Las aduanas sólo podían tener tal porosidad por un mandato “divino”.
Partamos de la premisa de que “todo gran negocio en este país se realiza con la bendición presidencial”, así lo dijo el profeta de la 4T aunque hoy se molesta y lo niegue junto con su prole.
Bien dice el abogado de los hermanos Fernando y Manuel Farías Laguna, Epigmenio Mendieta cuando recomienda a la fiscalía “carnal” de la República hacer su trabajo y seguir la ruta del dinero como afirma, lo están haciendo en Estados Unidos.
Y tiene razón aquí nos pueden negar todo, desmentir lo evidente, ocultar, cubrir con el manto de la impunidad a todos sus cuates y parientes, pero la verdad saldrá, nos llegará de importación tarde o temprano. Sobre todo ahora que se entregó un pez gordo de la información, el general Gerardo Mérida Sánchez.
Si eso hicieran a través de la secretaría de Hacienda con su honorable Unidad de Inteligencia Financiera, sabrían donde está el dinero de los “grandes negocios” incluyendo el derivado de las empresas criminales y de la corrupción.
La evidencia del saqueo que hemos vivido como país, está a la vista; hay muchos nuevos ricos, funcionarios que, por curiosa coincidencia, militan en Morena y son distinguidos miembros y defensores de la 4T y su luminoso (ojo no ominoso) legado. Los nombres inician con los López que se solazan en su riqueza ofensiva para el pueblo bueno y sabio.
Sujetos y sujetas que a pesar de que se les mencione en “autos”, la fiscalía por instrucciones de Palacio Nacional, ya los exonero como el caso del “hijo de un expresidente” y del otro López, el Hernández.
Total que los cárteles de Morena abarcan todo, desde la protección a criminales de alto perfil, hasta la creación de empresas delincuenciales como la gigantesca y millonaria trama del huachicol.
Sería bueno seguir la ruta de la lana, checar en todas las dependencias involucradas comenzando por Pemex, Energía, Comisión Reguladora de Hidrocarburos, Profeco, Aduanas, Sedena y Marina.
Y de paso, sólo si es posible, revelarnos si hay alguna indagatoria para esclarecer los asesinatos y “accidentes” que quitaron la vida a Sergio Carmona, Sergio Martínez Covarrubias, Carlos Narváez Romero, Magali Janet Nava Ramos, Ernesto Cuitláhuac Vázquez Reyna, Abraham Jeremías Pérez Ramírez, Adrián Omar del Ángel Zuñiga y desde luego, de quien denunció ante dos almirantes secretarios toda la trama y por eso Lo ultimaron, el contraalmirante Fernando Rubén Guerrero Alcántar, fue ejecutado a balazos el 8 de noviembre de 2024 en el puerto de Manzanillo, Colima. Estaba de vacaciones autorizadas por el actual titular de Marina Raymundo Pedro Morales Ángeles quien al igual que su antecesor, Rafael Ojeda Durán, superó toda la trama, pero no son llamados a trestificar.