* ¿Pueden transparentar los líderes cubanos su modo de vivir, alimentarse, vestir, bañarse, cortarse las uñas y satisfacer sus pulsiones sexuales? No sería del agrado de millones de isleños que arrastran la cobija y han de limpiar sus heces con sus propias manos. Si así continúan, pronto se recrudecerán las consecuencias de la falta de higiene, que ya causa estragos. Nunca, sí, nunca transparentará Andrés Manuel su “modesto” modo de vida en La Chingada, de seguro muy lejano de la austeridad republicana tan pregonada
Gregorio Ortega Molina
Toda pretensión de modificar radicalmente el presente de México, incorporar la nación al tonto proyecto de la república bolivariana, actualizado por Evo Morales y Andrés Manuel López Obrador, olvida el primero de los problemas para hacerlo, además insoluble: la densidad poblacional.
Hace años escuché una de las más estúpidas frases de pretensión ideológica y, por consiguiente, política. “Tener hijos es hacer patria”. En cuanto abrí los ojos a la razón y a la necesidad del diálogo y el entendimiento entre opositores, supuse que con nuestros treinta millones de habitantes -y un uso adecuado y lejos de la corrupción de los recursos naturales y fiscales- tendríamos un futuro, pero saltamos de 30 a esos 133 millones de mexicanos, según las proyecciones oficiales del Consejo Nacional de Población. Esta cifra posiciona al país entre los diez más poblados a nivel mundial y como la nación hispanohablante con mayor número de habitantes. Las consecuencias son terribles.
Para no errar, recurro a la IA y así me entero que “Cuba tiene aproximadamente 9,6 a 9,7 millones de habitantes. Según los datos oficiales de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), el país cerró un periodo reciente con 9 748 007 habitantes, reflejando un descenso constante frente a los antiguos registros de más de 11 millones”.
Si debido al régimen político impuesto en la Isla, menos de diez millones se las ven negras para salir adelante, ¿qué podemos esperar los que aquí vivimos, si somos poco más de 130 millones? La densidad poblacional debe inhibir las aspiraciones políticas e ideológicas producto de la ignorancia y los ensueños guajiros. No es lo mismo distribuir dinero a través de los plástico del bienestar, que alimentos ajustados a las libretas de racionamiento. ¿Imaginan la república mexicana con un apagón de las extensiones sufridas en Cuba?
¿Pueden transparentar los líderes cubanos su modo de vivir, alimentarse, vestir, bañarse, cortarse las uñas y satisfacer sus pulsiones sexuales? No sería del agrado de millones de cubanos que arrastran la cobija y han de limpiar sus heces con sus propias manos. Si así continúan, pronto se recrudecerán las consecuencias de la falta de higiene, que ya causan estragos.
Nunca, sí, nunca transparentará Andrés Manuel su “modesto” modo de vida en La Chingada, de seguro muy lejano de la austeridad republicana tan pregonada.
@OrtegaGregorio