InicioAdriana Moreno CorderoSheinbaum habla de honestidad y su gabinete y correligionarios se burlan

Sheinbaum habla de honestidad y su gabinete y correligionarios se burlan

LA RETAGUARDIA

ADRIANA MORENO CORDERO

 

En su segundo Informe de Gobierno, la presidenta Claudia Sheinbaum pronunció varias frases que más le hubiera valido no decir porque eso solo vino a confirmar que sus correligionarios de Morena, especialmente la cúpula, así como funcionarios, gobernadores y hasta presidentes municipales, ni caso le hagan y casi, casi en su cara, se burlan de ella.

“Tenemos (en esta errada y llamada cuarta transformación, ahora en su segundo piso), la responsabilidad histórica de garantizar el camino de la honradez y de un gobierno que esté al servicio del pueblo”.

Si bien no echó mano del recurso de su antecesor y maestro de que había que ir de la austeridad cuatrotera hasta la pobreza franciscana, la jefa del Ejecutivo sí medio dibujó este panorama con la palabra honradez.

Pero desafortunadamente para ella, una gran cantidad de funcionarios, se dan una vida bastante boyante. Cómo olvidar las vacaciones de la flamante gobernadora de Campeche, Layda Sansores y sus suntuosas compras. Los escándalos de otras gobernadoras como la de Baja California, Marina del Pilar Avila, la primera a la que el gobierno de Estados Unidos le quitó la visa, y de Quintana Roo, Mara Lezama Espinosa, que viaja en aviones privados a  Estados Unidos y otros destinos, escándalo del cual se deslindó Morena.

Bueno, hasta los viajes del “berrinches” Fernández Noroña y su casa de 12 millones de pesos en Tepoztlan, que no se sabe de dónde salieron los dineros para pagarla. Y qué decir del presidente municipal de Comitán Chiapas, Mario Antonio Guillén Domínguez, -conocido como “señor Fox”- que presume su cuadra de caballos pura sangre, cuando se supone que su sueldo es de 85 mil pesos pero tiene caballos que van de los 350 mil hasta los 600 mil pesos.

Entonces, la pregunta es: ¿dónde está la honestidad con que Sheinbaum se dice que se sirve mejor al pueblo con honestidad y se logran resultados? Son muchos también los casos de los legisladores morenista que derrochan en lujos y banalidades.

Otra pregunta ¿por qué ante los hechos contundentes la presidenta se obstina en presentar un mundo ideal como lo hacía Andrés Manuel López Obrador con su AMLOlandia?

DEL NO SE HAGAN BOLAS AL QUE NADIE SE EQUIVOQUE

Por cierto, cuando Sheinbaum Pardo dijo aquello de que “nadie se equivoque” porque en Morena no hay división ni conflictos, vino a la mente cuando hace muchos, muchos años, cuando el expresidente Carlos Salinas estaba en época de sucesión, entre Manuel Camacho Solís y Luis Donaldo Colosio Murrieta, en una comida que se celebró en Los Pinos, el entonces jefe del Ejecutivo pidió a los priístas: “no se hagan bolas” e igualmente negó que el PRI estuviera dividido por ese tema. Ahora que para la carrera de las corcholatas, todavía falta.

Por otra parte, hay evidentes celos de Sheinbaum por Omar García Harfuch a quien Terry Cole, titular de la DEA dice que se trabaja muy bien y es 100 por ciento confiable porque colabora de manera muy estrecha con el secretario de Seguridad Pública.

Al respecto, la presidenta hace un juego en el que se podría decir que “mete cizaña” al señalar que en el vecino país del norte: “Piensan que por hablar bien de unos y mal de otros, van a generar división al interior (de México), pero fracasan en eso porque no lo logran porque hay mucho patriotismo de la defensa de México y ellos están en elecciones en noviembre próximo y usan a México para sus fines y como lo he dicho, que ellos se ocupen de sus problemas y nosotros de los nuestros”.

En este tenor, el problema es que en México, se protege a la delincuencia organizada y a sus socios, los de Morena y por ende, no se investiga, o sea, seguirá el manto protector guinda, además, hay que tomar en cuenta que la presidenta no sabe nada de política exterior y menos sabe cómo funciona la política de Estados Unidos, que en su parte judicial, tiene muchos conflictos con México.

Si se sigue la recomendación de Sheinbaum Pardo de que en México nos encargamos de nuestros asuntos, nunca se aprehenderá a los narcos. Entonces Estados Unidos hace que se confíe en unos personajes y en otros no, lo que podría considerarse una acción normal en esto de la política.

Por ejemplo, ni modo que confíen en Rubén Rocha Moya o en la propia Marina del Pilar Avila. A Harfuch lo apapachan porque han funcionado las acciones. Está como ejemplo que fue el titular de la SSP a Argentina y arregló que Farías Laguna fuera deportado a nuestro país. El riesgo está en que si Sheinbaum no entrega a Rocha y sus secuaces, el gobierno de Estados Unidos se la cobraría dando carpetazo ni más ni menos que al tratado de libre comercio. ¡Qué tal!

morcora@gmail.com

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