* Estamos sujetos a las veleidades de tres poderes ajenos al destino que los padres de la patria imaginaron y propusieron para nosotros. Me refiero a la que se inició con la pérdida de la mitad del territorio “nacional” y el tono de las relaciones con Estados Unidos, al concepto que del término patria tienen los dueños del dinero, y a la guerra interna a que nos someten los barones de la droga. Nadie cuida de los Sentimientos que los mexicanos debemos tener por la nación, y no por los plásticos del bienestar. Vivimos en un país de cangrejos
Gregorio Ortega Molina
Es obvio que todos los políticos que hoy mangonean tienen claro el término “sentimiento”, pero también queda claro que es en el sentido negativo. Odian, codician, desean venganza, nada que ver con los conceptos vertidos por José María Morelos y Pavón.
Los Sentimientos de la Nación son la propuesta de quienes dieron su vida por la Independencia y por el nacimiento de una patria. Nos los ofertaron el 14 de septiembre de 1813 durante la apertura del Congreso de Chilpancingo. Consta de 23 puntos que establecen las bases de la independencia, la libertad y la justicia social de la nación mexicana.
“Que como la buena ley es superior a todo hombre, las que dicte nuestro Congreso deben ser tales, que obliguen a constancia y patriotismo, moderen la opulencia y la indigencia, y de tal suerte se aumente el jornal del pobre, que mejore sus costumbres, alejando la ignorancia, la rapiña y el hurto.
Que las leyes generales comprendan a todos, sin excepción de cuerpos privilegiados; y que éstos sólo lo sean en cuanto al uso de su ministerio.
Que para dictar una ley se haga junta de sabios en el número posible, para que proceda con más acierto y exonere de algunos cargos que pudieran resultarles.
Que a cada uno se le guarden sus propiedades y respete en su casa como en un asilo sagrado, señalando penas a los infractores”.
Hoy es un hecho cotidiano el despojo, las desapariciones, la tortura, el asesinato, la infracción de nuestros gobernantes a los derechos de educación, salud, trabajo. Puede constatarse que en este país se muere de hambre, y que a pesar de que la Guerra de Independencia concluyó en 1821, estamos sujetos a las veleidades de tres poderes ajenos al destino que los padres de la patria imaginaron y propusieron para nosotros.
Me refiero a la que se inició con la pérdida de la mitad del territorio “nacional” y el tono de las relaciones con Estados Unidos, al concepto que del término patria tienen los dueños del dinero, y a la guerra interna a que nos someten los barones de la droga. Nadie cuida de los Sentimientos que los mexicanos debemos tener por la nación, y no por los plásticos del bienestar. Vivimos en un país de cangrejos.
@OrtegaGregorio