LA RETAGUARDIA
ADRIANA MORENO CORDERO
Al momento de escribir estas líneas, todo era una desesperada espera para saber quién sería el o la coordinadora para la transformación… etc, etc, para Chihuahua, sobre todo porque ese estado ha representado la lucha entre dos grupos a lo interno de Morena. Uno, el que apoya a la senadora con licencia Andrea Chávez, que es bien conocido, encabeza uno de los senadores guindas apestados, Adán Augusto López, que pronosticó hace ya varios meses que su gallinita para llegar al gobierno de Chihuahua sería la señora Chávez.
Sin embargo, si nos atenemos a algunos números, la cosa cambia. Al momento, esta errada y llamada cuarta transformación ha nombrado a diez mujeres en sus coordinaciones, por lo que falta una.
Las apuestas se corrían en ese momento, en el sentido de que esa única mujer que falta, podría ser la aspirante para Baja California Sur, Milena Quiroga, la carta del gobernador Víctor Castro, quien por cierto, se encuentra en el ojo del huracán, y no por su aberrante propuesta de nacionalizar todo en el país, sino por los efectos del huracán “Polo”.
Así las cosas, el que podría quedar para Chihuahua es el presidente municipal de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, y en el caso que así suceda, menudo coraje que harán los integrantes del grupo Tabasco.
LAS OTRAS CANDIDATURAS
Por lo demás, dos casos se presentaron en la designación de coordinadores y coordinadoras para la transformación…, etc, etc, de los cuales podría desprenderse que la división, pleito, o como se llame, entre “claudistas” y “lópezobradoristas”, se agranda cada día más.
De ahí los resentimientos y las caras largas porque no quedó uno u otro candidato o candidata.
El caso que tuvo más resonancia, fue el de Nuevo León. En el WTC estuvieron casi todos los aspirantes presentes y ¡oh, sorpresa!, que resultó ganadora Clara Luz Flores, quien contenderá por segunda ocasión para ese estado.
El objetivo, es quitarle el estado ni más ni menos que a Movimiento Ciudadano, con su gobernador Samuel García, pero la diferencia se manifestó entre los seguidores de Tatiana Clouthier, que fue la coordinadora de campaña de Andrés Manuel López Obrador y quizás por eso pensó que ya tenía en la bolsa dicha candidatura.
De hecho, cuando la señora Clouthier ya se retiraba del lugar, le preguntaron si respaldaría a Clara Luz Flores y fue lacónica en su respuesta:
“Lo que yo respaldo es el proyecto de Sheinbaum que está al frente de México… apoyo lo que tenga que apoyar con la doctora Sheinbaum,… no voy a ningún otro partido”.
La molestia de Tatiana Clouthier era y seguirá siendo evidente. Mientras, en su discurso ya como coordinadora, Clara Luz señaló:
“He de decir que Tatiana estuvo muy cerquita (en las misteriosas encuestas), pero resulta que el pueblo (‘bueno y sabio’, le faltó decir)”, le dio los números mayores a Flores, quien agregó que trabajará: “con mayor humildad, con escucha, con mayores espacios para todos y todas… no es un movimiento que se construya por separado”. ¿Será?
Esto último pareciera una disculpa para Tatiana Clouhtier que con todo y que su adversaria prometió que va a ser muy humildita, no la va a apoyar.
El segundo caso fue el de Nayarit, estado en el que se eligió como coordinadora a la también senadora con licencia Jasmine Bugarín, dejando en el camino ni más ni menos que a Geraldine Ponce, quien durante la gestión de López Obrador, fue muy, pero muy cercana a él. Entonces, en el caso nayarita también se hizo de lado a quien era el alfil del de Macuspana.
Se supone que el ganador de las encuestas morenistas en Nayarit, fue Héctor Santana, alcalde de Bahía Banderas, sin embargo se la dieron a Bugarín por razones de género.
Pero esto suena más a que Morena negoció con una de sus rémoras, el PVEM, siempre oportunista, porque la elegida milita en el partido del tucán, por lo que Arturo Escobar lució más que contento.
A lo mejor los verdes ya negociaron con esta candidatura no decir “ni pío” sobre el tema de que los ciudadanos que tengan doble nacionalidad, no pueden aspirar a una candidatura a una gubernatura, a la jefatura de gobierno de la CDMX o a la presidencia de la República, lo que sin duda es un atentado en contra de los derechos de éstos.
La diferencia entre el caso de Nuevo León y Nayarit, es que en esta última entidad, Geraldine Ponce ni se inmutó con el nombramiento de la senadora con licencia Bugarín.
Respecto a Tlaxcala, ese resultado estuvo más que “cantado” y por ello se designó a Ana Lilia Rivera, sin embargo, contó con la ausencia de su más cercano competidor, Alfonso Sánchez, que tampoco estuvo tan conforme.
Curioso que Rivera diera un mensaje, a lo mejor como consuelo para Sánchez que ya no estaba. Explicó que el momento actual:
“Nos convoca a ponernos de pie y a que ninguna aspiración personal sea más grande que la aspiración a que México siga siendo dueño de su destino”.
También se nombró como coordinadora para la transformación… etc, etc, a la senadora con licencia, Lorenia Valles Sampedro para Sonora, a la que acompañaron sus seguidores. La virtual candidata estuvo en el PRD, partido que lidereó en ese estado; se desempeñó como diputada federal en tres ocasiones y colaboró de cerca con el actual gobernador Alfonso Durazo, por lo que era la carta fuerte de éste.
La pregunta que surge es: ¿de veras se hicieron encuestas en el partido Morena para nombrar a sus candidatos?, porque esto más bien parece el abierto “dedazo”.