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Columna de opinión

Yo Campesino / Urge dinero

Miguel A. Rocha Valencia

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Miguel A. Rocha Valencia
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  • A ver si con tanta regulación no aumenta informalidad y caen impuestos

Miguel A. Rocha Valencia

 

La recién aprobada Ley de comercio digital tiene como fin que la informalidad cotice, cobre impuestos por transacciones que hasta hoy no se registran por ser en efectivo, pero que son fiscalizables a través de operaciones electrónicas

Con eso según las “tiradas” de Hacienda a través del SAT, se cumpliría uno de los pasos de la llamada bancarización de las operaciones sobre todo comerciales que se dan en la informalidad y que no se reportan a la autoridad para que fiscalice precisamente lo que se gasta y se vende, ya sea en mercancías y servicios.

Claro que tiene otros alcances, pero básicamente lo aprobado ayer por el Congreso de Morena, perdón mexicano, tiene básicamente fines recaudatorios dada la urgencia de la administración pública de recaudar por todos los medios.

Pero he ahí el error, quien se va a la informalidad empresarial, lo hace porque en la mayoría de las veces para huir del sistema fiscal que le obliga a pagar por todo, incluyendo contrataciones, así como agregar gastos como aumentos salariales decretados desde palacio Nacional cuyo fundamento es político (la 4T dice que es justiciero), pero sin un fundamento real en economía ni mucho menos en productividad.

También evitan con ello pagar impuestos por el volumen de su nómina que subió medio punto porcentual, prestaciones sociales y de alguna manera trabajan en la clandestinidad para evitar ser multados. Los trabajadores al servicio de esas empresas son en muchos casos familiares, conocidos o personas que necesitan un ingreso aunque sea en condiciones tan precarias como la ausencia de aumentos salariales y prestaciones médicas.

Por eso el 52 por ciento de las unidades productivas del país o empresas, se encuentran en ese supuesto y la mayor parte se trata de micro, pequeñas y medianas empresas que sostienen según el Inegi, el 75 por ciento de la economía nacional y el empleo y captan a cerca del 55 por ciento de la Población Económicamente activa.

De hecho la economía informal aporta en la actualidad cerca del 25 por ciento del PIB, lo cual implica un aumento del dos por ciento durante el periodo de la 4T, ya que hasta 2018, aportaban poco menos del 23 por ciento. Es decir va en aumento progresivo, si se toma en cuenta que en 2022, alcanzaba al 24.4 por ciento.

No baja, está en aumento y la tendencia marcada por el Inegi a través de su ENOE, es que seguirá aumentando.

Es por ello que el gobierno federal a través de diversos mecanismos intenta captar toda esa masa de informalidad paras incrementar sus ingresos, pero la realidad indica que entre más reglas se apliquen y se insista en los demagógicos aumentos salariales y ajustes al alza de cargas contributivas, incluyendo prestaciones sociales, las MYPYMES no van a regresar a la formalidad aunque se intente controlar las operaciones, insisto, sobre todo comerciales que se dan en ese mundo económico-financiero.

Uno de esos intentos fueron las plataformas de transporte y las de reparto y con ello, las empresas retienen impuestos que al final descuentan a los trabajadores que de esa manera no sólo tienen prestaciones de atención a la salud sino también entraron al padrón del SAT.

Pero más allá de que algunos cayeron en grupo y otros utilicen diversas plataformas para cobrar y vender bienes y servicios en la calle, una vez que vean que se les fiscaliza y les llegan requerimiento para que se den de alta y paguen impuestos derivados de las operaciones realizadas, van a regresar al cobro y pago en efectivo.

Incluso se verá un mayor número de factureras a través de las cuales se hagan transacciones que despersonalicen a quienes realmente las realice. Incluso quienes paguen en efectivo no van a pedir recibos y mucho menos facturas.

Ahora bien si lo logran, será un gran acierto pues de cada 100 pesos que circula en nuestra economía, 25 corresponden a la informalidad que en solo un año aumento dos por ciento con un peso laboral que alcanza a 33 millones de mexicanos en edad de laborar.

EL DATO QUE OLVIDÉ: Pemex reconoce que en 2026 registrará pérdidas por 337 mil millones de pesos, en 2027 serán cerca de 483 mil millones y en 2028, 499 mil millones de pesos. Esto significa que, durante los próximos tres años, la empresa petrolera acumularía pérdidas por un billón 318 mil 471 millones de pesos, según la calificadora Ratings la cual advierte que la petrolera ya viene de dos años consecutivos con números rojos, ya que reportó pérdidas netas por 81 mil 665 millones de pesos y 780 mil 588 millones de pesos en 2025 y 2024, respectivamente. Y no para.

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