La distribución de balones de fútbol marcados con el lema “Firmes por la Patria” generó críticas contra el presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, durante su recorrido por zonas afectadas por el terremoto de magnitud 7.4.
En Buenaventura, habitantes reclamaron alimentos y atención médica de emergencia. En grabaciones difundidas, el mandatario aparece entregando los artículos deportivos desde una camioneta blindada, mientras familias afectadas exigían ayuda básica para enfrentar el colapso de sus viviendas. Entre los reclamos se escuchó: “los niños se están muriendo de hambre”.
Los balones llevaban una consigna utilizada durante la contienda electoral de De La Espriella. La escena provocó rechazo ciudadano ante la percepción de que se priorizó la imagen política sobre las necesidades inmediatas de la población.
El expresidente Gustavo Petro cuestionó la actuación del mandatario y la calificó como una maniobra propagandística. “Confundieron una emergencia humanitaria por terremoto con un partido de fútbol”, señaló en redes sociales.
La Presidencia defendió la presencia del Ejecutivo en la zona y aseguró que su agenda incluyó inspecciones en la Base Naval y la supervisión de la respuesta sanitaria local.
El Gobierno colombiano informó el envío de más de 260 kilos de insumos médicos y fármacos a Buenaventura, así como la habilitación de carpas hospitalarias y la reactivación de un buque médico. Personal especializado enviado desde Bogotá apoyó la atención en el Hospital Luis Ablanque de la Plata.
El balance más reciente de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres registró 287 personas fallecidas, 4 mil 147 heridas, 194 desaparecidas y 355 rescatadas tras el terremoto.
En Pereira, familiares de los duranguenses Mario Alberto Zapata Verdier y Brenda Eloísa Flores Reyes confirmaron la muerte de la pareja tras el colapso del Hotel Dibeni. La Cancillería brinda asistencia consular para gestionar la repatriación de los cuerpos.
El despliegue de brigadistas de la Sedena fue cancelado debido a exigencias de certificación técnica internacional del gobierno colombiano. La ayuda mexicana quedó limitada al envío de medicamentos y 19.5 toneladas de víveres.
Dos días antes, De La Espriella había encabezado el Puesto de Mando Unificado en Quibdó, donde anunció un gerente especial y propuso un “Plan Marshall para el Chocó”.