HOMO POLÍTICUS
PAVE SOBERANES
- Cuernavaca: una Anciana fue ‘Secuestrada’ por un Policía
«Aún entre los demonios hay unos peores que otros». Miguel de Cervantes, Don Quijote
La repatriación de Andrés Manuel chico de la Ciudad de México a Tabasco, tiene tres lecturas únicas:
1. Como a Emiliano Zapata, no le da para andar con calzado en las banquetas, es decir, no le va la capital del país, no ahora, políticamente.
2. En su patria chica —de la que salió su papá para ser dirigente del PRD y jefe de Gobierno de la CDMX gracias a Graco Ramírez, Cuauhtémoc Cárdenas y Ernesto Zedillo—, podrá ser lo que él prefiera: diputado estatal o candidato a gobernador.
3. Lejos del centro, donde se toman las grandes decisiones grandes, es menos tóxico para la Marca MORENA, aún propiedad de López Obrador, que alguna vez amenazó con irse, si el partido se echaba a perder. Incumplió su palabra.
El primer Cachorro del Bienestar —le siguen en ese orden sus hermanos José Ramón, Gonzalo Alfonso y Jesús Ernesto— probó a su corta edad las hieles y mieles de la vida, transformando su vida —es la única transformación—, pasando de la precariedad que Juárez le llamaba de otra forma, al estilo porfirista-carrancista-obregonista de aprovechar los caudales públicos y los negocios que facilita el poder.
Estos días aparecieron el hijo de Marcelo Ebrard —Marcelo Patrick— y el de Gerardo Fernández, cuyo apellido materno es Noroña —Kin Yael—. El primero vivió en la embajada de México en Londres, con todos los gastos pagados. El segundo pasó de ganar 20 mil pesos mensuales en la Comisión Federal de Electricidad, a más de un millón de pesos cada 30 días.

Cachorros del Bienestar los hay en todo el país, y bribones también. Ebrard chico estudiaba y Noroñita holgazanea, tal vez ayudando a papi a pagar la millonaria residencia de Tepoztlán y de cuya propietaria no se sabe nada, con las percepciones mensuales que obtenía con el sudor de su frente.
letraschiquitas
El encarecimiento de las leyes penales es prioridad de Rafael Reyes, para coadyuvar en la disminución del delito. Anunció el diputado estatal de MORENA que está lista una reforma al Código Penal para castigar el despojo, que pasaría de 6-10 años a 9-12 años de prisión***. El jefe Nivardo de la Policía de Cuernavaca, Aguilera Casados son sus apellidos paterno y materno, es un genio: del par de mozalbetes que perpetraron robo con violencia a usuarios de una unidad de la Ruta 9, dijo que se subieron en Temixco, tratando de minimizar el delito y esconder su ineptitud para capturarlos***. Sobre el tema, el también lento coordinador de Movilidad y Transporte, Jorge Barrera, heredero al trono de Víctor Mercado, y todo lo que representa, aseguró que sólo 400 unidades del transporte público de pasajeros cuentan con cámaras de vigilancia***. De piedritas se está llenando el buche social de las familias de Cuernavaca, víctimas sistemáticas de la Policía Extorsiva, antes de vialidad, ante el consentimiento del jefe Nivardo Aguilera. Ayer una anciana y su hijo denunciaron la «privación ilegal de su libertad»-«secuestro»-abuso de autoridad, de parte de un delincuente disfrazado de policía, cuya camioneta y ellos a bordo se llevó al corralón. Un caso para el zar anticorrupción, Leonel Díaz, para limpiar su imagen, o mancharla más.