Mensaje Político
Alejandro Lelo de Larrea
Avalado su nombramiento como director del Canal de Televisión por los 66 diputados del Congreso de la Ciudad de México, Jorge Armando junior Rocha quiere imponer una visión radical y fascistoide en contra de la libertad de expresión y por lo tanto violatoria del artículo 6 de la Constitución.
Aunado a las acusaciones difamatorias que hace unos meses hizo sin la menor evidencia, de supuesta corrupción de algunos medios de comunicación, al junior se le ocurrió la brillante idea de emitir un “acuerdo” el miércoles pasado, en el que su principal pretensión es tener plena discrecionalidad para censurar y sacar del Congreso a medios y periodistas críticos. No contó con la aprobación de la Junta de Coordinación Política, el órgano de gobierno, lo que significa que se fue por la libre, algo así como un golpismo contra sus jefes.
Tal “acuerdo” lo subieron al chat oficial de medios de comunicación del Congreso, y en unos cuantos minutos había más de 100 críticas y comentarios, denuncias de violación contra la libertad de expresión, de periodistas que de manera cotidiana cubren las actividades legislativas, algunos con casi más de 15 años y hasta casi tres décadas de manera interrumpida.
Ante esa reacción de defensa de los periodistas a su libertad de expresión, menos de una hora después, el junior reculó: mandó decir que ese documento quedaba sin efectos porque había sido un error y que tenía que revisarse. Argumento infantil, para no reconocer su tentativa contra la libertad de expresión. No sé si los 22 diputados de oposición que aprobaron el nombramiento de junior se han percatado que el funcionario no tiene posturas institucionales en público, sino más bien una actitud propagandista de la 4T y contra lo que ellos llaman derecha.
Esas posturas de junior son más de corte fascista, como el strasserismo, una corriente Otto Strasser en el partido Nazi, con posturas que se asumían de izquierda.
Aunque digan que el documento quedó sin efectos, desnuda que junior es un peligro para la libertad de expresión, porque además de él dependen tres Direcciones: de producción del canal, de redes sociales y de comunicación social, la que ha sido la más eficiente desde hace 6 meses que la conformaron, porque tanto esa dirección como las subdirecciones sí hacen su labor con eficiencia y respeto a la libertad de prensa.
En este contexto, el diputado Ricardo Rubio (PAN) emitió un posicionamiento “a título personal”, muy crítico en contra de la tentativa de censura de Rocha, mediante un nuevo registro de medios de comunicación. “Como presidente de la Comisión de Protección a Periodistas del Congreso de la Ciudad de México, manifiesto mi preocupación y mi rechazo a diversos aspectos contenidos en la Convocatoria para la Acreditación de Medios de Comunicación”, expresó.

Entre las aberraciones que dice junior en su “acuerdo”, es evidente que no se percata que el Congreso no le hace favor alguno a los medios y periodistas al acreditarlos, lo que hacen es cumplir su obligación de acatar el artículo sexto constitucional. Rocha no entiende que no entiende, no está capacitado para el cargo. Se lo otorgaron sólo por ser hijo de Ricardo Rocha y ahijado político de Martí Batres, quien tiene enorme influencia en el Congreso.
Aquí algunas barbaridades en el documento de junior, requisitos que no solicitan a los periodistas en la Presidencia o Jefatura de Gobierno.
Requieren a los medios de comunicación un comprobante de no adeudo de impuestos, así como el acta constitutiva de la empresa.
También se atribuyen el juicio para determinar si un medio de comunicación o reportero tiene una adecuada conducta ética, ignorando algo elemental: los códigos deontológicos en estricto sentido son individuales. En el caso de los periodistas independientes el absurdo es que piden dos testigos.
En el colmo de la discrecionalidad en lo que de manera evidente es una tentativa de censura, junior se reserva el derecho de aprobar o no la acreditación, lo que abre la puerta a que los medios y periodistas críticos sean expulsados del Congreso, en franca violación al artículo sexto constitucional.
El vocero de Morena, Paulo García, ya se deslindó del intento de censura de junior, pero falta que el Congreso en Pleno lo haga, incluso destituyendo a junior, por atentar contra la libertad de información, pues de lo contrario serán cómplices por omisión. Lo veremos.