La insoslayable brevedad
Javier Roldán Dávila
Hay que encontrar su némesis, quizá, esconderle el spray…Dalila dixit
Las redadas del ICE, que lo mismo incluyen niños o personas que son sacadas en calzones de su departamento en pleno invierno, los ataques contra países que son una ‘amenaza a los intereses’ de los EU y las pretensiones de crecer el número de estrellas en su bandera a la de ‘a huevo’, son algunas de las prácticas cotidianas de las políticas del señor Trump.
Sabedores del oprobioso poderío militar que sustentan dichas balandronadas, la pregunta es ¿cómo combatir tales agresiones?
Así pues, al recibir un Grammy, el puertorriqueño Bad Bunny sugirió lo siguiente:
“Por favor, necesitamos ser distintos en nuestra lucha, tenemos que hacerlo con amor”.
Sin duda, la presión social, es el mecanismo idóneo para desmantelar la estrategia trumpista y, si bien es necesario hacerlo desde todas partes del mundo, el meollo del asunto, radica en la resistencia civil (amorosa de ser el caso), que lleve a cabo la sociedad estadounidense.
El tema es complejo, ya que, amplios sectores de dicho país, se sienten a gusto con los ‘logros’ del magnate (la sustracción de Maduro, la disminución del ingreso de migrantes y del tráfico de fentanilo, entre otras cosas), por lo tanto, la cosa es cuesta arriba, pero, no hay que hacernos bolas, sólo sus propios creadores podrán contener al populista Frankenstein.




