La denuncia presentada por Alejandro ‘Alito’ Moreno ante el gobierno de Estados Unidos contra tres consejeros del INE provocó un enfrentamiento político entre el PRI, Morena y Movimiento Ciudadano.
El dirigente nacional priista acudió al Departamento de Estado estadounidense para solicitar sanciones, bajo la Ley Global Magnitsky, contra Arturo Castillo Loza, Rita Bell López Vences y Frida Denisse Gómez Puga, a quienes acusó de violar derechos humanos.
La disputa aumentó en redes sociales después de que el órgano electoral prohibiera utilizar el término “narcopartido”. Ariadna Montiel, presidenta nacional de Morena, calificó la denuncia como un “acto de entreguismo” y sostuvo que Moreno busca protección extranjera para mantener sus privilegios.
“Su entreguismo termina por exhibir lo que él y su partido siempre representaron: nunca defendieron el interés de México, sino el régimen de corrupción y privilegios del que se beneficiaron. No buscan justicia fuera del país; buscan protección para conservar los privilegios que el pueblo ya no está dispuesto a tolerar”, expuso Montiel al leer el posicionamiento de Morena, que después fue difundido en redes sociales.
Moreno respondió que Montiel lanzó amenazas e intentó silenciar a la oposición para frenar sus denuncias sobre presuntos nexos entre el régimen y el crimen organizado. También rechazó cualquier intento de impedirle continuar con sus señalamientos y afirmó que no podrán callar a un senador de la República.
Movimiento Ciudadano también participó en el intercambio. El diputado emecista Juan Ignacio Zavala consideró “vergonzoso e inaceptable” acudir a instancias extranjeras para juzgar a autoridades electorales mexicanas. Moreno replicó que MC es comparsa de Morena y lo acusó de defender a integrantes de ese partido.
El expriista Alejandro Murat, actual senador morenista y exgobernador de Oaxaca, también fue involucrado en la confrontación. Murat afirmó que el dirigente priista perdió credibilidad y que intenta encontrar fuera de México la legitimidad que ya no tiene en el país.
Rubén Moreira, coordinador del PRI en San Lázaro, respondió con una acusación contra Murat, al señalarlo de haber entregado Oaxaca a “una pandilla de gánsters”. Manuel Añorve, coordinador priista en el Senado, también cuestionó la lealtad de Murat por cambiar de partido.
Tania Larios, coordinadora de los diputados priistas en el Congreso de la Ciudad de México, respaldó a Moreno y afirmó que el PRI seguirá denunciando a Morena a nivel internacional. En ese contexto, mencionó el caso del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
En entrevista con Azucena Uresti, Moreno cuestionó acciones contra personas cercanas a su familia y aseguró que continuará denunciando lo que considera una persecución contra opositores.
El dirigente priista también planteó que una gran coalición podría quitarle gubernaturas a Morena en 2027 y mencionó a Adrián de la Garza como un perfil capaz de generar unidad. Sin embargo, dijo que el PRI puede competir sin alianzas si no existen acuerdos.