Una instalación clandestina para minar criptomonedas fue desmantelada en Tlaola, en la Sierra Norte de Puebla, tras detectarse que estaba conectada ilegalmente a una presa de un complejo hidroeléctrico federal. El operativo abrió una investigación por presunto robo masivo de electricidad.
El sitio se ubicaba cerca de Nuevo Necaxa y tenía alrededor de 300 equipos de cómputo especializados en la minería de activos digitales. La conexión con la presa se realizaba mediante una acometida de grandes dimensiones.
Francisco Sánchez, titular de la Secretaría de Seguridad Pública de Puebla, informó que el principal delito investigado es el robo de energía eléctrica. También señaló que las pesquisas se extenderán a municipios aledaños para localizar posibles instalaciones similares.
“Esta actividad consume mucha energía y produce mucho ruido, por eso se buscan lugares alejados y muy remotos de las comunidades. Esto nos alertó”, explicó el funcionario a periodistas. Tlaola tiene aproximadamente 20 mil habitantes.
Durante el despliegue fueron asegurados transformadores, terminales de media tensión, antenas de internet satelital en funcionamiento y la infraestructura tecnológica utilizada para la minería de criptomonedas.
En las investigaciones participan la Comisión Federal de Electricidad (CFE), la Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría de Marina. Sánchez indicó que en estados vecinos también se desarrolla esta actividad ilícita, aunque no precisó cuáles.
El Gobierno de Puebla no descartó que los activos virtuales generados por la instalación se hayan utilizado para dar apariencia de legalidad a recursos vinculados con actividades ilícitas. Esta hipótesis se analiza en un contexto de mayor escrutinio sobre el uso de criptomonedas para el lavado de dinero.
La CFE reportó que entre enero y julio de 2024 se registraron 6 mil 346 gigawatts-hora asociados con robos, alteraciones de medidores y conexiones ilegales. El valor comercial estimado de esa energía fue de 13 mil 800 millones de pesos.
En 2025, autoridades locales y federales desmantelaron otros tres centros de minería entre Puebla y Tlaxcala.
La minería de criptomonedas no está prohibida en México. El delito corresponde al llamado huachicoleo de energía, mientras que el proceso de minado utiliza equipos informáticos para resolver operaciones matemáticas, validar transacciones y obtener recompensas en activos digitales.