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El club de los perdedores

Por: Ricardo Aguirre Cuellar

 

Estimado amigo; la ideología pesa más que los intereses de la nación.

Sheinbaum se subió a un avión y voló a España para una reunión de tinte ideológico, que evidentemente da cuenta del momento histórico que pasa y pesa en los gobiernos de izquierda, mal llamados progresistas, que ante el grito desesperado de un presidente atribulado por la corrupción y su derrota inminente, convocó una reunión de inclitos gobernantes de izquierda para hacer un frente común en contra del avance de la derecha.

Y es que la izquierda progresista woke, la está pasando muy mal, sobre todo en America Latina, donde cada día pierde más hegemonía y donde el pueblo ya no se traga la sarta de mitos, mentiras y engaños con la que vendieron su discurso.

Hoy en día los gobiernos de centro democrático y conservadores toman la delantera y develan el profundo fracaso y despilfarro producto de políticas populistas fallidas y una corrupción que no tiene límites ni cinismo y que Latinoamérica a experimentado en los últimos años, donde la población confió su destino a líderes, que en lugar de llevar a sus países a un plano de desarrollo pleno, sólo supieron aprovechar su oportunidad para profundizar en sus diferencias y en el resentimiento social y en el subdesarrollo.

De manera que ahora cosechan lo que sembraron.

Y el tiempo del progresismo y la paciencia del pueblo se agota irremediablemente.

Y en ese contexto Sheinbaum arrastra a nuestro país al precipicio de la incertidumbre, al anteponer su ideología castro marxista, por encima de los intereses del país, con lo que demuestra claramente de qué lado de la historia está.

Mexico al alinearse en este grupo, al que yo llamó, de perdedores, pone en mucho riesgo la relación comercial más beneficiosa en la historia de nuestro país, que es la que tenemos con Estados Unidos y más ahora cuando estamos viviendo el momento más crítico, que es la renegociación del Tratado de Libre Comercio que tenemos con nuestro vecino y Canadá.

Un instrumento de desarrollo económico y sobre todo de industrialización que alcanza niveles formidables, lo que a permitido que la nación se posicione dentro de las quince economías más grandes del planeta.
Despreciar o minimizar los efectos del tratado, no solo es una estupidez, sino una auténtica traición.

Y es que los avances tecnológicos e industriales no se pueden entender, sin analizar las consecuencias de este acuerdo comercial.

De ahí entonces que una acción visceral, tomada a bote pronto tenga tan graves efectos, que ponen en duda la vigencia del Tratado.

Suponer que la visita de Sheinbaum a España y su adhesión al club de los perdedores, tenga algún propósito positivo, es como encontrar la cuadratura a un círculo.

La caprichosa decisión ideológica en nada nos beneficia y si nos perjudica.

Pues al reunirse Shiembaum, con evidentes enemigos de Trump, pone a nuestro país en el rango también de enemigo.

Y que acaso la señora no tiene un compromiso más importante con los mexicanos, que con un club de seudo líderes, que lo único que buscan es conservar el poder al precio que sea, enfrentándose con todo al capitalismo yankee y entregándose a la potestad China, como tabla salvadora de su ideología y totalitarismo.

Nada más en la cabeza dura de los dogmáticos y su supremacía moral, cabe semejante torpeza.

Tirar por la borda nuestra formidable e indisoluble ubicación geoestratégica, en aras de mitos formologicos socialistas, es sin duda la más grande traición que un gobernante puede propinarle al país que protestó proteger.
Como en este caso lo hace Sheinbaum.

Y es tirar a la basura la histórica oportunidad, para de una vez por todas abandonar el pozo de la victimización colonizadora, que nos ata al panteón de los derrotados y explotados. Que tan bien usa la izquierda. Para desgracia de sus pueblos.

Abriendo todos los días las venas de su miseria ancestral, culpando de todos sus males, a los imperialismos del siglo XIX.

Entre paréntesis; regresar como castañuela, ufanándose de lo bien que la trataron, es la inconsciencia más absurda, porque refleja su absoluta desconexión de los problemas que enfrenta el país.

Nulo crecimiento económico.

Deuda pública estratosferica.

Inflación a la alza.

Obras faraónicas; Tren Maya, Dos Bocas, AIFA, Tren Interoceanico, Mega farmacia, Un costosísimo y corrupto fracaso.

Narco violencia, desapariciones e inseguridad desbordada y sin freno.

Sistema de salud chatarrizado.

Educación ideologisada.

Fragilidad en el Estado de Derecho.

Instituciones democráticas sometidas al poder central.

Y por si fuera poco una infraestructura deteriorada y en mal estado.

Son tan sólo unos cuantos de los grandes problemas que enfrenta la nación.

Y salir del país para pedir, hipócritamente por la paz del mundo y la democracia. Y a poner en riesgo el pilar fundamental del desarrollo. Solo deja ver a una gobernante ciega, necia y obtusa que no reconoce sus atavismos y fracasos.

Y actuar como farol de la calle. Y oscuridad de su casa.

Toda una vergüenza.

No lo crees así estimado amigo.

PD. Y mientras en el mundo paralelo de Sheinbaum se encuentra un país de fantasía.

En nuestra realidad se muestra el verdadero rostro de la nación.

La violencia en todos su esplendor.

Que espera acoger a los millones de visitantes al mundial, con muchos balazos, que no abrazos.

Que tal.

PD2. Dice la no muy Clara Brugada, Jefa de la CDMX, que la ciudad se vería más bonita, sin tanto chilango en la calle.

Por lo que les pide que mientras las visitas estén durante el mundial. Que se queden en sus casas. Escondidos para que no los vean y no puedan estropear y echar a perder el paisaje.
En un mundial que ya parece de peligro extremo. Y además de feos chilangos.

Y todavía siguen apoyando a los progres comunistas. Para que estos se sigan burlando de ellos.

De no creerse.

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