Corre, lee y dile
Germán Martínez Aceves
Jazz, ritmo que juega con las notas musicales que van de los suave a lo intenso. Jazz, alegoría de la libertad que improvisa la composición en plena anarquía de sonidos. Jazz, envoltura de melancolía, de reflexión, de profundidad, de éxtasis. Jazz, universo en el que hay muchas galaxias de estilos y estrellas únicas que, con el piano, la voz, el contrabajo, el saxofón, la trompeta, la batería y la voz lo crean y recrean. Quien cae en su órbita difícilmente se escapa.
Es el caso de Estefanía Romero (Xalapa, Veracruz, 1987) investigadora, periodista y melómana que ha hecho del jazz su religión, su pasión, su espíritu. Justo en la capital veracruzana se encuentra un vórtice del ritmo sincopado en el mundo. Jazzistas autodidactas y jazzistas con formación académica han hecho de Xalapa una plataforma de grandes ejecutantes que han formado públicos “enfermos de jazz”.
En ese ambiente, Estefanía Romero no solo se quedó en la contemplación de conciertos y jams, sino que se dio a la aventura de acercarse a los jazzistas, muchos de ellos considerados de “Grandes Ligas”, los entrevistó, difundió las conservaciones y se dio a la tarea de hacer un libro que ahora publica la Editorial de la Universidad Veracruzana en la colección Biblioteca.
La autora es profesora del Departamento de Medios y Cultura Digital del Tecnológico de Monterrey, Campus Monterrey. Pertenece al comité organizador del Festival de Jazz Nuevo León, Asociación Civil y es encargada de comunicación del Festival Internacional de Jazz Armando Núñez. Fundó y es jefa de edición de Bob Spots, medio de crítica, difusión y periodismo de investigación enfocado en el jazz.
Con esa formación y esas herramientas se dio a la tarea de sistematizar sus entrevistas y no las publicó en el clásico formato pregunta-respuesta de cada uno de los 42 músicos con los que dialogó, sino que pensó en temas eje y sobre ellos escudriñó en la filosofía, la sensibilidad y la creación de músicos, compositores y periodistas que han hecho del jazz la vida misma.
Su punto de partida fue 2012 cuando inició el proyecto de tesis de maestría sobre la historia del jazz en Xalapa, a partir de ahí desarrolló entrevistas con jazzistas locales y extranjeros en diferentes momentos y lugares y dividió su trabajo en dos partes: La identidad del artista y La identidad del jazz.
La nómina de los personajes con los que conversa es para tener en cuenta. Por citar algunos, aquí se pueden leer las palabras de: Lalo Schifrin, Hiromi Uehara, Kurt Elling, Béla Fleck, Paquito D´Rivera, Arturo Sandoval, Danilo Pérez, Chucho Valdés, Lucio Sánchez, Memo Cuevas, Popo Sánchez, Édgar Dorantes, Alex Mercado, Tino Contreras, Agustín Bernal, Magos Herrera, Tootie Heath, Alain Derbez, entre otros tantos.

En la primera parte los temas giran en torno a la identidad de los jazzistas y sus opiniones se conjuntan con los siguientes títulos: El origen de la inspiración; La pesadilla termina cuando empieza la música; Es buena música, de la otra no hablemos; Llegar a una voz propia; Sobre composición, improvisación y “comprovisación”; Conexiones; Conocer ídolos a través de otros atisbos; Musicalidades; Una vida cazando tesoros y; Más allá del artista:
La segunda parte explora el sentido de ser del jazz y se agrupa en los títulos: Jim Crow era un chico malo; La música como acto político; Nueva York tiene ese algo; Innovar es saber de historia y otras músicas; Entre la creatividad y lo comercial; Los medios masivos de comunicación, ¿son enemigos del jazz?; Ruidos alrededor del jazz y; “Difundir el evangelio”
Escribe Estefanía Romero: “Se espera el devenir de este libro como una fuente escrita para aquellos que buscan sentido en la tradición oral de los ídolos de jazz, así como un documento para estudiar y reflexionar el jazz desde distintas perspectivas”.
El jazz te muerde una oreja y te la arranca para siempre, de Estefanía Romero, es de la colección Biblioteca de la Universidad Veracruzana, 291 páginas, 2025. Para adquirir el libro consulta:





