Corre, lee y dile
Por Germán Martínez Aceves
Hay quienes nacen para romper los esquemas, darle giro al orden establecido y abrir puertas y ventanas para dar cabida al pensamiento, al asombro, a la experimentación y a la propuesta de nuevos conocimientos que deslumbran a la humanidad.
Es el caso del científico español Santiago Ramón y Cajal quien escribió Reglas y consejos sobre investigación científica, libro que ya forma parte de la colección Biblioteca del Universitario de la Universidad Veracruzana (UV).
Ramón y Cajal nació en Petilla de Aragón el 1 de mayo de 1852 y falleció en Madrid el 17 de octubre de 1934. Le toca vivir el cambio de siglo donde la modernidad y la ciencia van de la mano, pero, sobre todo, España transita por inestabilidades políticas y sociales en una sociedad con profunda raigambre católica instalada en una “verdad” según las creencias fomentadas.
Giomar Melgar Lalanne, doctora en ciencia de los alimentos e investigadora en el Instituto de Ciencias Básicas de la UV escribe el prólogo y nos introduce en la vida del genial neurocientífico comparado por su importancia con Charles Darwin o Luis Pasteur y quien obtuvo el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1906 por sus investigaciones sobre el sistema nervioso que compartió con el italiano Camillo Golgi.
Giomar Melgar apunta que el padre de Santiago, don Justo, fue el que influyó de manera determinante en la vocación del científico. Le enseñó a leer y a escribir, y a conocer las bases de la aritmética y la geometría, además de aprender el idioma francés.
Ante tal formación, la escuela era un espacio aburrido para el pequeño Santiago que le valió malas calificaciones. Su padre lo puso a aprender oficios como aprendiz de barbero o zapatero, sin embargo, desarrolló un talento natural: ser dibujante. Sus trazos adquirieron la forma del arte y fueron esenciales para crear dibujos exactos de las neuronas. Dos instrumentos serían también parte importante para sus investigaciones: la fotografía y el microscopio.
Más tarde estudió Medicina, al terminar la carrera fue enviado a Cuba, isla que era el último eslabón en América en posesión de la corona española y le tocó el movimiento independentista. Adquirió ideas políticas que lo motivaron a ingresar al Movimiento Regeneracionista al su regreso España, agrupación política que buscaba la renovación educativa, cultural y científica, justo los caminos que buscaba Ramón y Cajal.
Es considerado el padre de la neurobiología y de la neurociencia moderna, descubre a la neurona como célula independiente e intuye la conexión de las neuronas por medio de la sinapsis. Fundó el Instituto Ramón y Cajal donde se continúan las investigaciones sobre la neurona.

Reglas y consejos sobre investigación científica es el resultado de una conferencia que impartió en su recepción en la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de España. Ahí señaló las deficiencias que tenía la ciencia en España y habló de la ética de los investigadores, de la perseverancia y la importancia de generar el pensamiento crítico.
En doce capítulos, Santiago Ramón y Cajal da una serie de recomendaciones a investigadores principiantes y a los ya formados en las lides del conocimiento, habla de las enfermedades de la voluntad como la abulia que impide a los investigadores escribir su “gran obra”; de las condiciones sociales favorables para hacer obra científica; de la manera de redactar el trabajo científico y de los deberes del Estado en relación con la producción científica.
Guiomar Melgar sintetiza muy bien los siete consejos básicos de Santiago Ramón y Cajal contenidos en el libro: La formación, que depende de cada uno; la diversidad de mentes y miradas; “Respeto a las autoridades…pero no demasiado”; el equilibrio entre concentración y descanso; la buena ciencia conduce a buenas aplicaciones; la libertad de pensamiento como un acto innegociable.
Ramón y Cajal nos entrega una serie de lineamientos que cualquier investigador de cualquier disciplina debe tener muy en cuenta. A pesar de ser un escrito con más de cien años de antigüedad es como el ideario de un Cid Campeador científico que, a pesar de que no esté físicamente, sigue con gran objetivo de ganar batallas.
Reglas y consejos sobre investigación científica, de Santiago Ramón y Cajal, prólogo de Guiomar Melgar Lalanne, de la colección Biblioteca del Universitario de la Universidad Veracruzana, 245 páginas, 2025.