La Espinita
Andy S. K. Brown
- ¡El mejor fin de semana de doña Claudia!
- CDMX: Entretenimiento y asistencialismo
- Jenaro Villamil: Grave Intrusión en TV 11
Desde que AMLO le prestó el departamento y las oficinas de Palacio Nacional, Claudia Sheinbaum no había vivido un fin de semana como el más reciente.
Aunque “acarreados” dos que tres, en Barcelona la recibieron con aplausos y con flores. Nadie interrumpió sus discursos ante el micrófono. No tuvo que mandar callar a nadie que la increpara. Ni se puso el índice en la boca en demanda de silencio. Tampoco regañó a nadie, como ya se está volviendo costumbre en ella cada vez que se le observa padeciendo un entripado.
Estuvo feliz. Estaba en su elemento. Con los suyos. Con quienes piensan y actúan como ella.
Gritos, consignas, similares a aquellas que ella coreaba como activista en el campus universitario, mientras, junto con El Mosh y su exmarido Carlos Imaz, formaban filas en el CEU.
¡Qué felicidad!
Hablar bien de la dictadura cubana, defenderla, sin que nadie la objetara y, sí, por el contrario la ovacionaran… ¡qué delicia!
Y, sin rubor alguno, exigir paz y cese a las guerras, cuando en México lo que reina es la paz de los sepulcros en miles de fosas clandestinas… y la pax narca es intermitente por las refriegas entre sicarios y de federales contra éstos son pan de todos los días…. sin que a nadie molestaran sus arengas, ¡más felicidad!
Ojalá todos los fines de semana fueran como este que recién pasó.
Pero ya de regreso en su actual realidad… en la siguiente gira finsemanera, ¡otra vez se va a enojar!
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Panem et circenses para la chilanguiza, tal y como aconsejaba el poeta latino Juvenal, allá por los albores del primer siglo después de Cristo, a los emperadores romanos para que mantuvieran a la población ociosa y satisfecha con alimento gratuito y espectáculos (gladiadores, carreras), evitando revueltas políticas.
Tal la “estrategia” que han adoptado las administraciones de la capital nacional en inútil afán de ocultar la vertiginosa caída de los servicios públicos, las constantes fallas en el Metro, los baches que mantienen a la ciudad como si volviera a estar empedrada.
¡Y además, las molestias que a todos los capitalinos y visitantes nos provocan las obras de “embellecimiento” que les ordenó la FIFA –¿y la soberanía?–, lo que además nos ha acarreado una mayor deuda pública, corrupción de funcionarios y constructores, así como regaños de Gianni Infantino a los gobiernícolas por la lentitud con las que éstas se llevan a cabo.
El Zócalo, la plaza cívica más importante del país, se ha convertido así en un centro de espectáculos masivos. El del reconocido Andrea Bocelli, apenas este fin de semana, en el que seguramente se “invirtieron” más de 2 millones 500 mil dólares que es lo que él cobra por concierto, siendo el tercero más caro del mundo –después de Phill Collins y de la banda Génesis–, de acuerdo con la publicación especializada Pollstar.
¡Entretenimiento y asistencialismo! Conciertos y programas sociales para todas las edades.
Así que, si usted es quien a diario enfrenta retrasos y apretujones por fallas en el Metro. O si su vehículo cae en un bache

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La mala racha de Jenaro Villamil continúa.
Ya le jalaron las orejas por la metida de pata con su Infodemia, cuando fallidamente intentó desvirtuar aquellas piernas que asomaban por una de las ventanas de Palacio Nacional, lo que metió en problemas a su jefa la señora Sheinbaum, pues la llevó a mentir… lo que de cualquier forma no es raro en ella.
Pero ahora, justo el día en el que el influencer Vampipe daba a conocer en qué “invierte” sus horas de trabajo quien se desempeña como encargado de las cadenas de radio y televisión oficiales –a las que ha convertido en medios propagandísticos de la 4T–, a don Jenaro se le colaron estudiantes politécnicos en el Canal 11, concesionado al IPN, para transmitir “en vivo y en directo, a todo color, de costa a costa y de frontera a frontera” un pliego petitorio en el que se exige la remoción inmediata del director general del Politécnico, Arturo Reyes, por sus malos manejos económicos –léase: corrupción– y por el deterioro de la calidad educativa en la institución.
Perdone usted la comparación, pero Canal 11 ya se asemeja a la embajada de México en Reino Unido.
Allá cualquiera puede llegar a hospedarse durante meses.
Aquí, basta una sierra para cortar cadenas en las puertas para empezar a transmitir.
@AndySKBrown1
*Pseudónimo bajo el que se redactan informaciones comprobadas que son enviadas por lectores y colaboradores del portal Índice Político.