Columna de opinión
El respiro de abril
Salvador Martínez García
Aunque Pese
Por Salvador Martínez G.
La economía mexicana alcanzó en abril un dato, que, por fin, invita al optimismo. El INEGI reportó un crecimiento de 1.2 por ciento mensual en abril, el mayor logrado desde hace cinco años.
Incluso la presidenta Claudia Sheinbaum destacó en la mañanera del pasado miércoles que el crecimiento se logró aún con las dificultades con Estados Unidos y de una situación internacional complicada por la guerra con Irán, Además la inflación se ha mantenido en el rango objetivo del Banxico con 3.55 por ciento.
El alza se explica fundamentalmente en la industria construcción que tuvo un repunte mensual del 7.6 por ciento, su mejor registro desde agosto de 2020, mientras la industria manufacturera se aceleró 1.2 por ciento revirtiendo la contracción del mes previo.
Lo más importante es que detrás de estos números fríos hay empleos y familias que vuelven a tener ingresos; pequeñas y medianas empresas que evitan la quiebra y recuperan aliento, pero esta tendencia debe ser permanente para lograr una verdadera mejoría para los mexicanos.
Las expectativas de crecimiento anuales siguen siendo mínimas con un rango de 1.1 por ciento a 1.7 por ciento, aunque la Secretaría de Hacienda mantiene su pronóstico, para muchos inalcanzable de 2.8 por ciento.
El debate no puede reducirse a cifras macroeconómicas sino al bienestar de la gente, a la generación de empleos, a la mejoría en salarios y a la capacidad de las familias para acceder a educación, salud y vivienda.
La economía mexicana necesita crecer de manera sostenida, no sólo para tener buenos números, sino para reducir los niveles de pobreza y la brecha de desigualdad que sigue vigente.
SUSURROS
Por cierto que un elemento esencial para las proyecciones de la economía mexicana es el T-MEC, hoy en proceso de revisión por parte de Estados Unidos, Canadá y México, sin certidumbre sobre su futuro.
El escenario deseado es una extensión del tratado por 16 años más y la otra posibilidad es una vigencia por diez años con revisiones anuales que provocarían inquietud en los inversionistas y mercados.
Para Marcelo Ebrard, secretario de Economía, la vigencia del tratado ya no está en peligro pero sí sus condiciones, en las cuales Estados Unidos lleva la mejor parte en perjuicio de Canadá y México, peor aún si cada año estuviera sujeto a revisión.
El próximo primero de julio, cuando las cartas queden abiertas se sabrá si la economía nacional logra alcanzar tasas de crecimiento superiores al 2 por ciento, porque por debajo de esta cifra es prácticamente estancamiento. Veremos.
Email: salvadormartinez@visionmx.com
X: @salvador_mtz
Más columnas de Salvador Martínez García
Salvador Martínez García
Nuevos escenarios
Aunque Pese Por Salvador Martínez G. En apenas unos días, la expectativa global varió sustancialmente con los resultados electorales en dos…
Leer columna →
Salvador Martínez García
La caja china
Aunque Pese Por Salvador Martínez G. Durante años en el sistema político mexicano, se perfeccionó una sui géneris estrategia que se…
Leer columna →
Salvador Martínez García
Política con economía
Aunque Pese Por Salvador Martínez G. De acuerdo al Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE), recientemente dado a conocer por…
Leer columna →
Salvador Martínez García
Aguas con el agua
Aunque Pese Por Salvador Martínez G. En los últimos días, Guadalajara se convirtió en un espejo incómodo de un país que…
Leer columna →