La elección de 2027 podría desarrollarse sin una regulación específica para el uso de Inteligencia Artificial, deepfakes y propaganda en redes sociales, advirtieron magistrados y consejeros electorales.
El magistrado del Tribunal Electoral Felipe Fuentes señaló que la tecnología permite crear contenidos sintéticos casi indistinguibles de los auténticos, reproducir voces e imágenes, atribuir declaraciones falsas y distribuir mensajes mediante microsegmentación.
“No hablo solamente del uso de Inteligencia Artificial por parte de las autoridades. Hablo, sobre todo, de su capacidad para transformar las condiciones en las que se desarrolla una campaña electoral y en las que la ciudadanía forma su decisión”, advierte.
“Hoy podemos generar contenidos sintéticos prácticamente indistinguibles de un contenido auténtico; podemos reproducir la imagen o la voz de una persona y atribuirle declaraciones que nunca realizó; podemos producir y distribuir información falsa a gran escala y hacerlo, además, mediante mecanismos de microsegmentación capaces de dirigir mensajes distintos a grupos muy específicos de electores”, agrega.
Fuentes explicó que el marco electoral contempla figuras como propaganda, calumnia, violencia política, fiscalización, libertad del sufragio y valoración probatoria, pero no cuenta con un catálogo normativo y jurisdiccional diseñado específicamente para deepfakes, microsegmentación política o ciertas formas de manipulación algorítmica.
“La tecnología está evolucionando a una velocidad mayor que nuestras herramientas jurídicas”, detalla.
El magistrado sostuvo que los juzgadores no pueden crear infracciones ni sanciones que no estén previstas en la legislación. Añadió que el reto es atender estas tecnologías con las categorías jurídicas existentes y proteger los derechos político-electorales.
“No podemos crear infracciones ni sanciones donde la ley no las establece, pero tampoco podemos cerrar los ojos ante nuevas formas de afectación de derechos simplemente porque la tecnología utilizada para producirlas no existía cuando se diseñaron nuestras categorías jurídicas”, abunda el Magistrado.
La consejera del INE Carla Humphrey consideró necesario establecer criterios para la propaganda partidista que utilice Inteligencia Artificial, así como monitorear deepfakes y contenidos sintéticos.
“El INE llega tarde en el uso de la Inteligencia Artificial. Por ejemplo, lo he propuesto, que es particularmente relevante para el procesamiento de grandes volúmenes de información, como en la fiscalización”, afirma.
“Me parece que necesitamos definir también criterios para la propaganda de los partidos políticos que utilicen la Inteligencia Artificial, un monitoreo de deepfakes y de contenidos sintéticos generados o alterados mediante Inteligencia Artificial”, añade.
Humphrey señaló que la desinformación puede erosionar la confianza ciudadana e inhibir la participación, debido a la dificultad para identificar la información correcta y verificar sus fuentes.
“Más que nunca, la desinformación está erosionando la confianza de la ciudadanía, que no sabe cuál es la información correcta, completa, veraz, que tiene que verificar cuál es la fuente de esta información y ante tantas campañas de desinformación, de deepfakes, pues pueden inhibir también la participación de la ciudadanía.
“Las elecciones deben desarrollarse con condiciones de libertad, por supuesto, en las que la ciudadanía pueda tomar decisiones informadas. Sin embargo, cuando la información veraz es sustituida por rumores, contenidos, incluso deliberadamente falsos o teorías conspirativas, la información al alcance se ve afectada y puede provocar que los electores emitan un voto no razonado o sustentado en información que no es verdadera”, advierte.
La reforma electoral impulsada en marzo por la presidenta Claudia Sheinbaum incluyó una propuesta para etiquetar contenidos electorales modificados o alterados mediante Inteligencia Artificial y establecer responsabilidades para concesionarios de radio y televisión y plataformas digitales. Sin embargo, la medida no fue incorporada a la iniciativa final.
El lunes pasado, Sheinbaum pidió al INE establecer límites para la propaganda política en redes sociales.
“Ellos tienen que definir reglas, características de lo que es la propaganda de las redes sociales, porque nosotros buscamos que esto quedara en la ley electoral, no se aprobó”, dijo la Mandataria.
Morena ha acusado a la Oposición de pagar miles de bots en redes sociales para realizar campaña sucia contra el partido y la Presidenta de la República.
El Tribunal Electoral podría fijar criterios al resolver un caso y emitir una sentencia. En el INE, sin embargo, no existen indicios de que haya comenzado la discusión. De acuerdo con funcionarios electorales, el organismo tendría hasta antes del inicio de las precampañas, en enero de 2027, para emitir lineamientos sobre Inteligencia Artificial y redes sociales en las campañas.
El INE ya cuenta con disposiciones específicas cuando se involucra a menores de edad. El antecedente surgió en septiembre de 2024, cuando la Sala Superior resolvió por primera vez un caso relacionado con Inteligencia Artificial a partir de un spot del PAN en el que apareció un menor creado con esa tecnología.
Después de esa resolución, los magistrados ordenaron modificar los Lineamientos para la Protección de Niñas, Niños y Adolescentes en Materia de Propaganda y Mensajes Electorales. El pasado 3 de septiembre, el INE estableció que los sujetos obligados deberán ajustar su propaganda cuando aparezcan menores, incluso mediante redes sociales, tecnologías digitales o Inteligencia Artificial.
Humphrey también había solicitado dar seguimiento al uso de Inteligencia Artificial durante el monitoreo de medios en precampañas y campañas, pero sus compañeros rechazaron la propuesta.
“Estamos dejando pasar la oportunidad de conocer cómo se utiliza la Inteligencia Artificial en las precampañas y campañas electorales y tener mayores insumos para poder regular su uso en los ciclos electorales. No sólo conocer cómo usan las precandidatas y candidatos con los partidos políticos y cómo generan contenido con estas herramientas, sino cómo la presentan los espacios noticiosos y el impacto dentro de los temas que se están discutiendo”, apuntó el 9 de julio pasado.
El consejero Arturo Chávez también reconoció problemas derivados de la falta de regulación y monitoreo de la Inteligencia Artificial y las redes sociales.
“(Esto) por las noticias falsas, porque se puede suplantar tu voz, porque se puede suplantar tu imagen. Y creo que allí hay un riesgo que tenemos y que es importante pues empezar a tomar medidas. Ya empezamos en el INE, pero falta mucho”, indica.