Publicidad
← Portada

Columna de opinión

En defensa de la Justicia

Alberto Woolrich Ortiz

43 visitas
Publicidad

Durante la insana época política creadora de la corriente del neoliberalismo, los abogados de la República fuimos a fuerza de resoluciones adversas acostumbrados a ser derrotados por múltiples e incorrectas interpretaciones de la ley, por diversos actos de corrupción que imperaban en aquél entonces en nuestros recintos de justicia, por múltiples actos de ignorancia y ceguera jurídica que se vertieron en aquellas resoluciones judiciales, por la velada protección que se iniciaba para resguardar el fenómeno de la narco-política. Cada fracaso enseñó a los juristas a adquirir una fuerza en esa búsqueda para encontrar justicia, esas togas del ayer en muchas ocasiones perdimos batalla tras batalla pero aun así ganamos la guerra.

Un jurista que no puede aguantar los golpes y seguir de pie para obtener justicia no es en realidad un abogado. Cada fracaso, como bien me expresó el señor Lic. Jaime Guerra, centurión en mil litigios para obtener justicia y distinguido abogado que nos enseñó algo que teníamos y necesitábamos aprender. La justicia estricta, pura, está muy por encima de todos los fracasos; porque a la justicia se le sirve en verdad, demostrando al Estado que la justicia es y debe de ser intocada.

A lo largo de ésta insalubre era de Andrés Manuel López Obrador, la arbitraria, la de “a mi no vengan con el cuento de que la ley es la ley”, la de “fuchi a las instituciones”, la de “abrazos y besos a la delincuencia”; la de “no es expropiación, es apropiación temporal”, la de “no somos iguales”, la de los cortesanos, la de los decretos ocurrentes, y no sólo esas, sino la de los planes inconstitucionales alternos; la de los morenistas que se inclinan en el Congreso de la Unión por la “pureza” ritual que contienen los arbitrarios actos de autoridad, aplaudiendo al Poder Ejecutivo Federal en todos los actos que violan a nuestra Constitución Política; todo ello fortalecido por los inadaptados, los quebrados, los chapulines, los criminales impunes, los narco-políticos, han hecho posible la creación de una nueva generación y una nueva política, la cuál pretende dar continuidad a un enfermizo poder.

Hoy más que nunca la Abogacía Independiente de la República y el Colegio Nacional de Abogados Foro de México, se limitan a decir que esas dos nefandas épocas políticas resultan ser un atentado en contra de nuestro Pacto Federal, que implica objetivamente la facilitación de la corrupción y toda suerte de aberraciones políticas que suponen un golpe bajo contra la justicia y la Nación.

En éstas fechas nuestras togas deben de recuperar la senda del deber de defender a la justicia, ese deber es la exigencia del hoy.

Es cuanto.

Lic. Alberto Woolrich Ortíz.
Presidente de la Academia de Derecho Penal del
Colegio Nacional de Abogados Foro de México, A.C..

Publicidad

Más columnas de Alberto Woolrich Ortiz

Alejandro Woolrich Ortíz

Alberto Woolrich Ortiz

Conciencia crítica

Leonardo Sciascia, a quienes todos reconocemos y estimamos hasta el punto de resaltar su pensamiento y obra por haberse convertido en la…

Leer columna →
Alejandro Woolrich Ortíz

Alberto Woolrich Ortiz

Pan y circo

En el México actual existen maneras de pensar, actuar e ideologías políticas para gobernar muy diferentes, ellas guardan en muchos aspectos estrecha…

Leer columna →