Un cateo en la exoficina de Ulises Lara López, a pocos días de su salida como titular de la Fiscalía Especializada en Investigación de Asuntos Relevantes (Feair), desató versiones encontradas al interior de la Fiscalía General de la República (FGR).
De acuerdo con fuentes federales consultadas, la diligencia se llevó a cabo este martes, aunque hasta el momento no se han dado a conocer los motivos ni la autoridad que la ejecutó. La acción ocurrió días después de que Lara López dejara su cargo.
Sin embargo, la propia FGR rechazó que se haya realizado un cateo en dichas oficinas y precisó que la investigación relacionada con el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, está a cargo de otra área distinta a la que encabezaba el exfuncionario.
Tras su salida, Lara López sostuvo que su renuncia obedeció a motivos estrictamente personales y expresó su agradecimiento a la fiscal general de la República, Ernestina Godoy.
El exfuncionario también se pronunció luego de que surgieran señalamientos en su contra, los cuales negó. “No participaré en discusiones públicas basadas en versiones parciales, interpretaciones personales o señalamientos formulados fuera de los cauces correspondientes”, escribió en redes sociales, donde añadió que dará aclaraciones por vías formales y con información verificable.
Ulises Lara fue el primer y único funcionario de la FGR en responder públicamente a las declaraciones de la Fiscalía de Nueva York relacionadas con acusaciones contra funcionarios morenistas, en una videoconferencia el pasado 29 de abril.
Su última aparición pública ocurrió el 2 de junio, mediante un videomensaje en el que informó avances sobre el caso de los agentes de la CIA fallecidos en un accidente automovilístico en Chihuahua.